El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que los servidores públicos inconformes con la reducción del salario previsto como parte del plan de austeridad del nuevo gobierno, pueden buscar opciones laborales en el sector privado.
Calificó como deshonesto y corrupto que un funcionario perciba hasta 600 mil pesos de salario. Además, consideró irrelevante el criterio de los integrantes del Poder Judicial de la Federación, quienes consideran que la Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos fomentará la corrupción.
Hasta el momento se han tramitado 512 demandas colectivas de amparo contra la Ley Federal de Remuneraciones, en donde se establece que ningún funcionario público puede ganar más que el Presidente de la República, y contra las sanciones que violen dicha Ley.


