Tom Miller, fiscal general de Iowa, Estados Unidos, informó el pasado miércoles 26 de septiembre, que se firmó un acuerdo en el cual Uber se obliga a pagar 148 millones de dólares por haber ocultado el robo masivo de datos personales de 57 millones de socios y usuarios.
En octubre de 2016, Uber sufrió un ataque cibernético en el cual fueron sustraídos nombres, correos electrónicos, números telefónicos y licencias de conducir de sus usuarios.
No obstante a esto, la compañía decidió pagar a los hackers que robaron la información la cantidad de 100 mil dólares para que mantuvieran en secreto dicha situación.
El acuerdo, que incluye 50 estados, es el mayor pago por violación de datos en la historia. Asimismo, incluye la obligación por parte de la empresa, para realizar ajustes en sus sistemas de seguridad.
Los procuradores de las entidades de Estados Unidos, aseguraron que la empresa violó las leyes estatales, las cuales establecen la notificación al público en caso de violación de datos.
Ken Paxton, procurador general de Texas, a través de un comunicado refirió: “En lugar de notificar a sus conductores de la violación de datos de manera oportuna, Uber violó la ley de Texas al ocultar el incidente por todo un año».
Por su parte Tom Miller aseguró que “El hecho de no informar las violaciones de datos lo antes posible puede dañar a los consumidores».
Tony West, director Jurídico de la compañía, señaló su satisfacción por haber llegado a una solución.
“Me complace que hayamos llegado a un acuerdo con los fiscales generales de los 50 estados y el Distrito de Columbia para resolver sus consultas legales sobre este asunto”, acotó
Uber tendrá que enviar a las autoridades correspondientes informes de seguridad cada trimestre.


