Javier Duarte, exgobernador de Veracruz, fue sentenciado por un juez federal a nueve años de prisión y a pagar una multa de 58 mil 890 pesos, luego de que se declaró culpable por lavado de dinero y asociación delictuosa.
La audiencia se llevó a cabo en el Reclusorio Norte y duró cerca de 5 horas. La defensa de Duarte solicitó al juez Marco Antonio Fuerte Tapia que el caso se resolviera a través de un procedimiento abreviado, pues los delitos no son considerados graves.
El juez también decomisó 41 bienes al exgobernador, de los cuales, 21 son lotes de parcelas y 20 inmuebles, algunos de ellos valuados cada uno en 45 millones de pesos en zonas exclusivas de Santa Fe en la Ciudad de México.
En la audiencia se analizaron 47 datos de prueba, de entre los que destaca la presunta participación de la esposa de Duarte, Karime Macías, en la triangulación de recursos públicos a través de empresas fantasma.
La Procuraduría General de la República (PGR) acusó al exgobernador de desvío de recursos para adquirir 117 parcelas en dos millones de pesos, aunque el valor actual asciende a más de 300 millones de pesos.
Se espera que ahora la autoridad ponga en manos del Servicio de Administración de Bienes Asegurados las propiedades aseguradas a Duarte. Los recursos pasarán a formar parte de la Tesorería de la Federación.
Duarte aún enfrenta dos procesos más, promovidos por la Fiscalía de Veracruz.
Javier Duarte fue detenido en abril del 2017 en Guatemala luego de que se girara una orden aprehensión en su contra en octubre del 2016.
Habla la defensa de Duarte
En una entrevista radiofónica, el abogado de Javier Duarte, Ricardo Sánchez Reyes Retana dijo que el exgobernador de Veracruz aceptó el proceso abreviado para evitar un juicio largo.
“Fue una decisión muy difícil ya que declaró ser culpable de delitos que no cometió, pero cuando ponderó de la mano de su familia y con nosotros que esa era la mejor decisión ya lo tomó de una mejor manera”, comentó el abogado.


