Ernestina Godoy Ramos, Procuradora de la Ciudad de México, denunció que al menos 29 mil 82 delitos de más de 42 mil carpetas de investigación revisadas (68%), fueron clasificadas como delitos de bajo impacto en 2018 para demostrar una falsa reducción en los índices delictivos en la capital del país.
Godoy Ramos señaló que el maquillaje de cifras corresponde a la administración del exjefe de Gobierno José Ramón Amieva, de febrero a diciembre de 2018, y del exprocurador Edmundo Garrido, desde julio de 2017.
Las principales anomalías son relacionadas con delitos como homicidio doloso, robo de vehículos y de celulares, con o sin violencia, que fueron registrados como denuncias de hechos, esto en un universo de 42 mil carpetas.
La procuradora informo, también, que “se obtuvo información de las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), de informes semanales remitidos a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), antes Seguridad Pública (SSP), le llamaban Reporte Bicentenario, en donde cruzaban datos de PGJ, C5 y SSP. Tenemos una primera conclusión de que tenían como límite aproximadamente 620 delitos de alto impacto semanales”.
Reveló, además, que durante la administración pasada el promedio real de delitos de alto impacto fue de 170 ilícitos diarios y no de 80, como lo hacían pasar, lo que representa un incremento de más de 100 por ciento.
Godoy Ramos enfatizó que, al finalizar el análisis de las carpetas de investigación, se dieron cuenta de que mensualmente, también se generaban ajustes en las estadísticas delictivas de acuerdo al tipo de ilícito, como homicidios, los cuales fueron clasificados como lesiones o violación como hostigamiento.
Sobre los casos de asesinato doloso, indicó que se abrieron mil 227 carpetas, de las cuales 82 fueron clasificadas como delito de bajo impacto, es decir, culposos o muertes por causas naturales.
Mientras que de más de 14 mil expedientes por robo de vehículos fueron investigados como otros delitos y 18 mil 723 casos de robo de celular con o sin violencia fueron clasificados como ilícitos de bajo impacto.


