Después de un proceso legislativo largo y controvertido, al fin el Senado aprobó el dictamen para regular y despenalizar el uso lúdico de la marihuana en México, uno de los temas de los más polémicos de la LXIV Legislatura y sí que ha habido polémica en esta legislatura. Dado que este es un país en el que el tráfico de drogas es un problema de grandes magnitudes, en el Senado afirmaron que este suceso histórico servirá para mermar la actuación y ganancia del crimen organizado y disminuir así los índices de violencia. No obstante, el optimismo de los senadores, la diputada Verónica Juárez, recordemos que será el turno de la Cámara Baja para discutir el tema, bajando un poco los vítores, asegurando que el dictamen carece de un enfoque integral, porque beneficia a las empresas que decidan incursionar en la producción o en la comercialización, pero insiste en el enfoque prohibicionista y en la criminalización de los consumidores. Postura que organizaciones como México Unido contra la Delincuencia y el Movimiento Cannabico Mexicano han secundado, incluso denuncian que lo aprobado no cumple con lo estipulado por la SCJN sobre libertad de cultivo. Total que mientras los senadores se dan palmaditas en la espalda, y no hay que denostar que en efecto es histórico y muy relevante, quizá haya que poner ojo en situaciones como programas de prevención de adicciones. Muchas empresas ya se deben estar lamiendo los bigotes y seguro el Instituto Mexicano para la Regulación y el Control del Cannabis tendrá una larga fila para los que quieran sacar su licencia para consumir. Y que no cunda el pánico porque “este Congreso puede modificar la legislación”, adivine quién lo dijo.


