Si bien no es noticia que la violencia de género fuera alarmante, el inicio de este año elevó la emergencia y el trascurso de los días ni el encono de las activistas venció al discurso oficial lleno de indiferencia, con el fantasma de la paranoia que barría con cualquier viso de empatía, hizo que un movimiento –que pudo perder fuerza– se empoderara y convocara a #UnDíaSinMujeres, a sólo 24 horas de la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. El gobierno de la CDMX, empresas, comunicadores y organismos respaldaron el movimiento por considerarlo necesario y legítimo. Sin embargo, en Palacio Nacional se decía que sí había apoyo, “pero ojo” con los oportunistas, esos que promueven movimientos contra gobiernos progresistas. Así es como el protagonismo de un hombre mueve a muchos más y a todos los que no creen que es necesario cambiar la percepción y el trato hacia las mujeres y mágicamente, en redes sociales, se convocó a “NoAlParoNacional”, ahí la primera dama del país demostró que sí se puede ser de los dos bandos, publicando en una de sus redes sociales apoyo al paro y en otra respaldó el discurso oficial, desconcertante y contradictorio, pero ya deberíamos estar acostumbrados. En la Segob, Olga Sánchez Cordero señaló “yo sí soy empática con este movimiento porque es una deuda pendiente que tenemos con las mujeres”, pero apoyaría desde su oficina monitoreando lo que sucede en el país porque ese es su mandato. Cabe prudencia en mencionar que muchos movimientos son infiltrados y existen personas que tratan de sacar provecho, sin embargo, la magnitud del problema social de violencia de género merece ser tratado con la misma seriedad que otros problemas sociales, legitimar la participación de muchas mujeres que sin duda salen de sus casas con miedo y lo único que piden es justicia y acciones concretas para detener la violencia sistémica en la que viven. La misma Olga Sánchez lo dijo, el movimiento es desde y por las mujeres. Sin otra intención más, que la de pedir justicia y que se modifique la forma de ver a la mujer en la sociedad, porque también esa transformación es importante para traer la paz de regreso a la vida social de los mexicanos.


