Durante la “Mesa de Análisis Legislativo sobre la Ley General de Salud y su relación con los suplementos herbales”, diputados, investigadores, productores y funcionarios coincidieron en la necesidad de actualizar la regulación en la fabricación de estos productos: garantizar alta calidad, contenidos seguros y confiables, y aprovechar el potencial de la medicina tradicional para recuperar la salud.
En el nuevo proyecto de salud nacional, la herbolaria y la medicina tradicional serán muy importantes para alcanzar el objetivo de tener un pueblo saludable.
El diputado del PRI, Héctor Yunes Landa, organizador de la mesa de análisis efectuada en San Lázaro, resaltó que es prioritario revisar la regulación de la herbolaria en las leyes y reglamentos en vinculación con las políticas farmacéuticas existentes. Planteó tres rutas para atender al sector: investigación, regulación y legislación.
Propuso instalar de manera permanente esta mesa de análisis para definir una reforma a la Ley General de Salud, evaluar la problemática del sector y contribuir a fortalecer el esfuerzo legislativo, gubernamental, científico, industrial y comercial.
Rocío Alatorre Eden-Wynter, comisionada de Evidencia y Manejo de Riesgos en la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), resaltó que el tema toral de la regulación es demostrar que los productos herbolarios son seguros, para aprovechar el gran potencial de la medicina tradicional, que cuenta entre 4 a 5 mil plantas susceptibles de utilizarse.
Refirió el vacío jurídico entre las definiciones de suplemento alimenticio y remedio herbolario, para crear reglas claras que ordenen el quehacer de toda la cadena productiva, garanticen que los artículos hechos a base de hierbas son mejores y seguros, a fin de superar el círculo vicioso y pasar a uno virtuoso, y México desarrolle en poco tiempo, ese potencial.
En la Ley General de Salud, se requiere incluir diversas figuras y definiciones en torno a los artículos y remedios herbales para uso médico, cosmético y alimenticio. “Necesitamos transitar de una figura muy cerrada que es el suplemento alimenticio a otras que tengan más potencial e incluya a todo el sector”.
Existe un reglamento muy restrictivo que prohíbe que se utilicen en la fabricación de suplementos alimenticios, lo que ha provocado la comercialización de artículos que no garantizan que sean seguros en el mercado, colocando al consumidor en vulnerabilidad.


