El presidente de la mesa directiva del Senado de la República, Martí Batres, convencido de que la iniciativa reforzará el trabajo legislativo, presentó un proyecto ante la Comisión Permanente del Congreso de la Unión para instituir un periodo ordinario de sesiones más al año legislativo. La propuesta, argumentó el senador morenista, responde a la vertiginosa transformación que quiere implementar el gobierno federal, liderado por Andrés Manuel López Obrador, tal celeridad requiere de toda la concentración de los legisladores para sacar las reformas legales y Constitucionales pertinentes para llevar a cabo los cambios planteados en campaña por Morena. Otra de las razones que argumentó Batres fue la tendencia de los países latinoamericanos a ampliar los periodos ordinarios en sus legislaturas, como Brasil, Guatemala y Argentina. En caso de aprobarse, el tercer periodo ordinario de sesiones sería de junio a julio. Esta legislatura ha demostrado que puede darle prisa al proceso legislativo para “sacar” las reformas en la agenda del partido y del Presidente, incluso la oposición y algunos colectivos de la sociedad civil les pidieron mesura, sobre todo al discutir las leyes secundarias de la Guardia Nacional y que las viejas mañas, como el madruguete, también se terminen con la tan ansiada transformación del país. Y en caso de que se apruebe ese tercer periodo ordinario, que sirva para no hacer reformas “express”, empecemos por ahí.


