Aunque el presidente negó que haya sido charolazo y hasta se ofendió por las comparaciones con el expresidente Carlos Salinas, Andrés Manuel López Obrador aseguró que pedir la participación de empresarios en la rifa del ostentosísimo y carísimo avión presidencial era legítimo, y aseveró que todo es voluntario. En una cena con “exquisitos” tamales de chipilín y chocolate, AMLO reunió a 75 empresarios, entre ellos los magnates Carlos Slim y Emilio Azcárraga, quienes firmaron una carta compromiso, un registro para saber quién y cuánto (dinero) puso, información que quedó resguardada por Banobras, el real dueño del avión, explicó AMLO. Según detalló, en esa cena se “comprometieron” casi la mitad de “cachitos” de los 6 millones que augura se venderán, así alcanza la cifra de mil 500 millones de los 3 mil millones de pesos que anunció para la rifa, que no será del avión sino de dinero en efectivo, pero el cachito sí llevará la imagen del avión y el dinero recaudado servirá para comprar material médico, no para la deuda del avión. Se espera que otros empresarios se unan a la charola, perdón, a la causa. Los cachitos se venderán a 500 pesos cada uno y serán cien ganadores con una bolsa de 20 millones cada uno, para cuando usted esté leyendo esto quizá ya tenga su cachito en la mano esperando que sea 15 de septiembre, fecha estratégica, para saber si fue usted uno de los afortunados y hasta ese momento sabremos qué tan bien resultó la peripecia, quizá se vuelva una tradición y después se rife Los Pinos, porque también es símbolo de la corrupción y vida de reyes que se daban los anteriores gobiernos. Nos desviamos un poco, pero quedamos en que no fue charolazo, fue un compromiso, lo que no sabemos es a quién comprometieron.


