Comunidades indígenas de Calakmul obtuvieron una suspensión provisional en contra de una de las obras emblema de la actual administración, el Tren Maya, el argumento es que la aprobación del proyecto fue a través de “un proceso de consulta simulada”.
El Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil S.C, a través de un comunicado informó que, el primer amparo en contra de la construcción del Tren Maya fue aprobado hace 12 días.
Sus promoventes objetan que la consulta no se llevó a cabo de la mejor manera. La suspensión es temporal y tendrá que atender la resolución de un juicio que podría tomar meses.
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El juzgado primero de distrito de Campeche acordó conceder la suspensión provisional y el pasado 14 de enero el Poder Judicial de la Federación suspendió las obras.
Las comunidades indígenas ch’ol y mayas peninsulares interpusieron una queja por la manera en que se llevó a cabo la consulta sobre el Tren Maya, “La consulta tampoco se realizó de buena fe y no fue culturalmente adecuada”, expresó Romel González, fundador del Cosnejo.
Denunciaron que Fonatur y el INPI no siguieron protocolos y sólo se tomó en cuenta a los representantes ejidales.
El amparo denuncia que la consulta se llevó a cabo sin cumplir con los estándares internacionales que marca el Convenio 169 sobre autodeterminación de los pueblos indígenas de la Organización Internacional del Trabajo.
Las comunidades esperan el juicio que defina si se suspende definitivamente.
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Asegura que no es oponerse sólo que no han tomado en cuenta sus reales necesidades, «Es una actitud totalmente paternalista. Por lo que nos están ofreciendo es como si dijeran: ‘a ver, yo te vengo a traer desarrollo, y tú haces como yo te digo’. No es una acción correcta de mirarnos como sujetos públicos de derecho”, puntualizó.
El proyecto presenta varios problemas: o se destruye montes y selvas, o se desplaza a varias personas del pueblo o se afecta la zona arqueológica, argumenta el Consejo.
Por su parte, la Fonatur negó recibir la notificación de la suspensión, de igual forma, niega la existencia de otros amparos. Sin embargo, en otros puntos de la península se han promovido que no prosperan porque “no hay gente que firme los reclamos”, dijo González.


