Marco A. Ríos
El próximo mes de noviembre terminarán su encargo constitucional como Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Juan N. Silva Meza y Olga María Sánchez Cordero, quienes son los últimos 2 juzgadores que quedan de la primera integración de la “Nueva Corte”, que se fundó en el 2005 con motivo de la reforma constitucional de mayo de 2004, en la que se transformó de fondo al Máximo Tribunal de la República, dándoles facultades plenas como Tribunal Constitucional y reduciendo el número de ministros de 25 a 11, desaparecer 3 de sus 5 salas, quedando únicamente la primera, que conoce de las materias penal y civil y la segunda encargada de los asuntos administrativos y laborales y creando igualmente al Consejo de la Judicatura Federal, como el órgano de administración y gobierno de los miembros del Poder Judicial de la Federación, con excepción de los ministros y el personal que trabaja en la SCJN.
La propuesta de candidatos para cubrir estas 2 vacantes ha despertado gran expectativa en el medio político y en el judicial, sobre la integración de las ternas que mande el Presidente Enrique Peña Nieto al Senado, pues hay quien asegura que, congruente con privilegiar la equidad de género, como ha sucedido con el Poder Legislativo, serán enviadas 2 ternas femeninas.
Sin embargo, todo hace suponer que para no romper con la precaria representación de mujeres en la Suprema Corte, el Ejecutivo Federal someterá a la consideración de la Cámara Alta una terna de hombres y otra de mujeres. Los nombres de los candidatos y las candidatas que más suenan para ser incluidas son los siguientes, haciendo notar que 4 de los posibles candidatos son actualmente consejeros y consejeras de la Judicatura Federal, recordando que el actual Presidente de la SCJN, Luis María Aguilar Morales, la Ministra Margarita Luna Ramos y el recién fallecido Ministro Sergio Armando Valls Hernández, brincaron del CJF hacia la SCJN.


