El Senado de la República aprobó el dictamen que eleva a rango constitucional programas sociales en favor de diversos grupos vulnerables de la población e instaura un sistema nacional de salud para el bienestar.
Con 91 votos en favor, uno en contra y una abstención, fue turnado a los congresos estatales.
Así, el artículo 4 de la Constitución queda reformado y garantizar la extensión progresiva de seguridad social para la población que se encuentra en estado de vulnerabilidad.
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Crea un sistema nacional de salud para personas que no cuentan con seguridad social para la atención integral y gratuita de las poblaciones más vulnerables.
También, garantiza que el Estado provea apoyo económico a personas con discapacidad permanente, priorizando a menores de 18 años, indígenas, afromexicanas, y aquellas en condición de pobreza.
Incluye el derecho a una pensión no contributiva a las personas adultas mayores de 68 años, si es parte de grupos considerados vulnerables, el apoyo se otorgará desde 65 años.
De la misma manera, garantiza el derecho a la educación con becas a estudiantes de todos los niveles escolares de educación pública.
Los legisladores consideran esta reforma como histórica al reconocer los derechos sociales como principio básico del Estado de Derecho.
Sustento económico
La minuta menciona que un estudio de impacto presupuestal, elaborado por el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, señala que existen las condiciones económicas adecuadas para llevar a cabo esta reforma constitucional.
Calcula que se generaría un impacto potencial de hasta 95 mil 730 millones 508 mil 349 pesos. Considera que, en caso de que todas las entidades federativas celebren acuerdos de coordinación, los recursos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA) podrían solventar los recursos adicionales.
El FASSA cuenta para este 2020 con 103 mil 371 millones 546 mil 526 pesos, señala el dictamen.


