El día de ayer, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Marcelo Ebrard Casaubón, sostuvo una conversación con Michael Richard Pompeo, Secretario de Estado de los Estados Unidos; en ella, el canciller mexicano propuso mantener abierta la frontera al comercio y trabajo, mientras ambas naciones continúan con medidas para evitar la propagación del virus COVID-19.
«Conversé con el secretario Mike Pompeo. Le propuse que las medidas para evitar la propagación del COVID-19 no paralicen la actividad económica y la frontera continúe abierta al comercio y al trabajo«, publicó Ebrard Casaubón en sus redes sociales.
Por su parte, el presidente norteamericano, Donald Trump, aseguró que su Gobierno implementará una norma de salud, como parte de las medidas para detener la propagación del coronavirus: expulsar “rápidamente” a los inmigrantes o solicitantes de asilo que crucen de manera ilegal la frontera con nuestro país.
Ante el hecho, el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, durante su conferencia de prensa matutina, agradeció a su homólogo estadounidense no haber tomado las medidas referidas anteriormente y anunció que organizará una reunión de funcionarios de alto nivel de ambos países para tratar el tema del virus.
Asimismo, diversas autoridades mexicanas han mencionado que están en coordinación e intercambio de información respecto a la contingencia mundial a la que nos enfrentamos.
Cabe mencionar que el cierre de la frontera afectaría las actividades turísticas y comerciales entre Estados Unidos y México, ya que -durante 2019- generaron cerca de 612,000 millones dólares, de acuerdo con la Oficina del Censo de Estados Unidos.


