El ingeniero Javier Jiménez Espriú presentó su renuncia a la Cuarta Transformación y se suma a la lista de funcionarios de alto nivel que por “diferendos” han entregado sus puestos. Aunque de los rumores al hecho pasó una semana en la que el Presidente negaba la renuncia de Jiménez Espriú, el anuncio se hizo en una “amigable” reunión, así parecía la foto de twitter en la que el mandatario aceptaba la renuncia y en la que aparece el sucesor, el también ingeniero Jorge Arganis Díaz Leal. La razón que dio el extitular de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes fue la decisión del Presidente de “trasladar al ámbito militar de la Secretaría de Marina, las funciones eminentemente civiles de los puertos, de la Marina Mercante y de la formación de marinos mercantes, que han estado a cargo de la SCT desde 1970”, decía la carta en la que expuso sus motivos. En la misma, detalla que expresó su preocupación al mandatario “sobre la grave trascendencia que considero tiene la medida para el presente y el futuro de México, tanto en lo económico como en lo político”, pero él hizo caso omiso, algo que no es de extrañar. Sin embargo, el exsecretario no dejó de elogiar el propósito de acabar con la corrupción y beneficiar a los más vulnerables, aun así, la causa del divorcio es la misma que las anteriores, diferencias irreconciliables y no precisamente con los valores de la 4T. Como siempre se ha escuchado, las diferencias son buenas, tienen derecho a disentir y tal parece que la frase estás o no con la Cuarta Transformación dejó de ser un dicho y ha tomado tintes de ultimátum.


