Una vez más, con el discurso del gasto que ocasionan, las instituciones que actúan como contrapeso en un gobierno han sido puestas en el ojo del huracán y será otro de los temas polémicos de esta administración, tal como el presidente Andrés Manuel López Obrador lo ha expresado. La desaparición de organismos autónomos como el IFT, el INAI, INEGI, Cofece, CRE, incluso el INE, está en la mesa legislativa de este periodo ordinario. En realidad, la propuesta es que instituciones del gobierno absorban las funciones de esos órganos para minimizar gastos principalmente. Aunque la sociedad civil, especialistas, periodistas, hasta los mismos titulares del INAI, INE e INEGI han expresado que es una pésima idea pues éstos operan, o así debería ser, separados de intereses políticos, y tienen funciones especializadas. Lo idóneo sería fortalecerlos, analizar el desempeño de cada uno y realizar los ajustes necesarios y mejorarlos porque su desaparición sería un retroceso. Alguien debería recordarle al Presidente en turno que su partido puede no siempre estar en el poder, que él no será eterno en el poder, que no quiere decir que no llegue alguien, incluso de su propio partido, y se beneficie de las reformas realizadas en este sexenio para continuar con las arbitrariedades que él mismo condena en cada discurso.


