Con motivo de la vacante en la Suprema Corte de Justicia de la Nación que dejó en febrero la Ministra Margarita B. Luna Ramos, el presidente Andrés Manuel López Obrador propuso una terna integrada por tres mujeres, dos de ellas ya habían pasado por un proceso similar en diciembre de 2018: Loretta Ortiz y Celia Maya. La nueva opción es la Magistrada Presidenta del Tribunal de Justicia Administrativa de la CDMX, la doctora Yasmín Esquivel Mossa. Aunque las críticas no se hicieron esperar en algunos medios, debido a que la juzgadora es esposa del empresario de la construcción José María Riobóo, quien tiene una relación cercana a AMLO. La respuesta de la Magistrada ha sido contundente. Ella tiene una carrera en el sector público de 35 años, de los cuales los últimos 20 han sido en la Judicatura donde ha sido Magistrada Federal y local y en dos ocasiones Presidenta del citado Tribunal; además se agrega el hecho de que conoció al ingeniero Riobóo hace apenas 7 años, cuando ella ya contaba con una destacada carrera en la Judicatura y no como “la esposa” de un conocido constructor, y no tiene ninguna filiación partidista. Por sus méritos profesionales y académicos y por ser una prestigiada funcionaria judicial, quien incluso ha sido electa Presidenta de la Asociación de Tribunales de lo Contencioso Administrativo de los Estados Unidos Mexicanos y Presidenta del Comité de Equidad de Género de los Órganos Impartidores de Justicia de la CDMX y seguramente que los senadores la designarán para que ocupe la vacante de Ministra de la SCJN; además de cumplir ampliamente con la que mandata la Constitución en el sentido de que preferentemente los ministros deberán ser nombrados entre personas que hayan servido con eficacia, capacidad y probidad en la impartición de justicia, condiciones que cumple ampliamente la Magistrada Yasmín Esquivel.


