La apuesta del gobierno de Andrés Manuel López Obrador por fortalecer el dominio de mercado de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tendrá como consecuencia litigios externos: arbitrajes internacionales de inversión y de inestabilidad en la demanda por frenar los capitales privados en el sector energético en México, se advirtió en la Cámara Española de Comercio en México (Camescom).
El director de la consultoría Álvarez y Marsal e integrante de la Cámara Española de Comercio en México, Borja Vázquez, advirtió que la decisión del gobierno mexicano de fortalecer a la CFE y penalizar a la energía limpia “no es un buen mensaje para inversión ni para la inversión renovable, y son discursos antagónicos”.
Dijo que a partir del año pasado, luego de darse a conocer la contrarreforma energética, “el statu quo se está rompiendo y hay riesgo de que empiecen los arbitrajes de inversión, por la inestabilidad de que disminuya la inversión en energía que se fomentaba”. Además, calificó como un freno a la inversión las decisiones de parar proyectos energéticos en México.
El gobierno de México, a través del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), determinó detener de manera indefinida la operación de nuevas plantas de energía renovable en todo el país, pese a que las inversiones y proyectos están ejecutándose.
De acuerdo con Borja Vázquez, el Cenace tomó la decisión debido a la pandemia del Covid-19, sin embargo, el Centro de Control de Energía también advirtió que revisará “la posibilidad de otorgar permisos en el rubro eólico y solar”.
El consultor recordó que en octubre pasado hubo amparos por parte de empresas en general por los Certificados de Energías Limpias, que también fueron suspendieron.
Con información de El Economista


