Manuel Olivares Hernández, director del Centro Regional de Derechos Humanos José María Morelos y Pavón, señaló que habría más de 6 mil personas desplazadas en Guerrero por la violencia que se vive en el estado.
Ante esto, diferentes organismos civiles de derechos humanos exigieron al gobierno de la entidad y al Congreso local declarar una crisis humanitaria por el desplazamiento forzado.
Olivares Hernández informó que es un caso representativo porque los desplazamientos han sido masivos y aseguró que muchos casos ocurren en el anonimato.
Hay “familias que ya no amanecen es sus casas sin que se lleve un registro de ello”, agregó.
Subrayó que tampoco están registrados los desplazamientos ocurridos en municipios de alta violencia ni en comunidades de la sierra que padecen confrontación entre grupos de delincuencia organizada.
“Podríamos decir que el número de desplazados por la violencia en Guerrero es mayor que el de la caravana migrante de centroamericanos, pero el gobierno ha tratado de invisibilizarlos”, acotó el director del Centro Regional.
Asimismo, Olivares exigió al gobierno federal y local que pongan alto a las operaciones de los grupos armados que se hacen pasar por policías comunitarias.
“No es posible que haya una lluvia de balas enfrente del Ejército y de la Policía Estatal. Aquí el problema es que hay una mezcolanza, una interrelación entre las autoridades y la delincuencia organizada, vivimos en un narcoestado y en México existe prácticamente un narcogobierno”, sentenció.


