En su informe presentado el domingo 5 de abril, el presidente Andrés Manuel López Obrador informó sobre las acciones de recuperación económica que implementará su gobierno una vez superada la contingencia sanitaria provocada por la pandemia del Covid-19 en nuestro país.
El plan de recuperación económica del Presidente contempla aumentar la inversión pública destinada a la creación de empleos y a otorgar créditos a pequeñas empresas familiares y a quienes se buscan la vida como pueden día con día.
Estas acciones serán financiadas sin aumentar impuestos ni decretar gasolinazos, por lo que se recurrirá a utilizar los ahorros del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios y los recursos guardados en fideicomisos. Además, se tiene contemplada la participación de la banca de desarrollo y se dará continuidad a la política de liberar recursos con el fin de dar mayor rigor al plan de austeridad republicana.
López Obrador afirmó que, en consenso con sus colaboradores dentro del gobierno, se reducirán los sueldos de los altos funcionarios públicos y se eliminarán los aguinaldos desde los subdirectores hasta el propio Presidente. La misma medida se aplicará en otros rubros del gobierno como gastos de publicidad del gobierno, partida de viáticos, gastos de operación, y se contempla un ahorro mayor en compras a proveedores y en los costos de las obras públicas que se contratan con empresas constructoras u otros servicios.
Otro de los puntos de interés del plan de recuperación económica radica en que parte de estos recursos económicos estarán disponibles gracias a que se intensificará la enajenación de bienes mal habidos a la delincuencia común y a la delincuencia de cuello blanco; estos bienes serán liquidados mediante subastas o rifas organizadas por el Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado.
Enfatizó que no habrá despido de trabajadores al servicio del Estado en ningún nivel, no obstante, se les demandará mayor eficiencia, entrega, espíritu de servicio, austeridad y honestidad total. Asimismo, adelantó que la próxima semana su gobierno dará a conocer un programa de inversión pública, privada y social para el sector energético por un monto aproximado de 339 mmdp.
Finalmente, reconoció las iniciativas de los banqueros de México para dar una prórroga en el pago de créditos e intereses a sus clientes de pequeñas empresas y el crédito a las familias, y agradeció a los empresarios por acatar las indicaciones por la emergencia sanitaria de parar las actividades económicas y comerciales no esenciales, manteniendo el empleo, los sueldos y las prestaciones a sus trabajadores.


