En el primer “Foro de Compliance penal”, Ignacio Cortés Castan, Socio Líder Regional de la Práctica Forense e Integridad en Ernest & Young, explica que el compliance penal tiene 10 años de desarrollo en España.
En su opinión, se debe hacer un mapeo de los delitos a los que se pueda vincular a la empresa o a su gente y desarrollar un manual de prevención de delitos para las empresas.
Ignacio Cortés explica que ha visto una gran diferencia de 2004 al presente en México en el asunto de compliance, ya que las empresas han asumido y prevenido riesgos.
“Lo importante es que las empresas quieran ser íntegras. En dos o tres años se exigirá a las empresas a medir su desempeño en integridad”, agregó.
Desde su perspectiva, Pemex tiene un plan robusto que exige a los terceros cumplir con estándares de compliance, y en caso de no cumplirlos se toman sanciones, incluso contractuales.
«El problema se centra en pensar cómo pasar de la intención como empresario a medir el comportamiento de los empleados, cómo mido la integridad de los empleados los comités de ética», agregó Cortés Castan.


