Ya es fin de año y sin duda, un buen momento y pretexto para reflexionar y hacer un “corte de caja” de lo ocurrido en nuestras vidas durante este complejo 2014 –sobre todo el último cuatrimestre–. Independientemente del balance que hagamos y, sobre todo, del resultado que éste arroje, podemos afirmar, sin temor a yerros, que la tecnología –lo que ello signifique específicamente dado que es una palabra o término que se ha empleado para referirse a los nuevos descubrimientos de la ciencia, en especial, en el área de la informática aunque no esté referida a ella–, ha cambiado, para bien o para mal, nuestra vida en su conjunto.
Es difícil pensar que nuestra vida transcurra sin tecnología –en el sentido ya referido–, sea Internet, una tableta, una computadora, un teléfono inteligente, etcétera, incluyendo, por supuesto, los programas informáticos o de cómputo que los hacen funcionar y que se convierten en el alma del hardware. Existen muchos y muy variados tipos de programas de cómputo que usan nuestra infraestructura informática y que ahora se les da por llamar Apps o aplicaciones –aunque su naturaleza sea un programa de cómputo–. El diccionario de la Lengua Española, las define como: programa preparado para una utilización específica, como el pago de nóminas, formación de un banco de términos léxicos, etc.
De acuerdo a Wikipedia, una aplicación, “es un tipo de programa informático diseñado como herramienta para permitir a un usuario realizar uno o diversos tipos de trabajos. Esto lo diferencia principalmente de otros tipos de programas como los sistemas operativos (que hacen funcionar al ordenador), las utilidades (que realizan tareas de mantenimiento o de uso general), y los lenguajes de programación (con el cual se crean los programas informáticos).
Suele resultar una solución informática para la automatización de ciertas tareas complicadas como pueden ser la contabilidad, la redacción de documentos, o la gestión de un almacén. Algunos ejemplos de programas de aplicación son los procesadores de textos, hojas de cálculo, y base de datos.
Ciertas aplicaciones desarrolladas «a medida» suelen ofrecer una gran potencia ya que están exclusivamente diseñadas para resolver un problema específico. Otros, llamados paquetes integrados de software, ofrecen menos potencia pero a cambio incluyen varias aplicaciones, como un programa procesador de textos, de hoja de cálculo y de base de datos”.
Actualmente, con el uso de dispositivos móviles se ha extendido el término App, aplicación informática para dispositivos móviles o tabletas con multitud de funcionalidades. Desde juegos hasta aplicaciones para realizar tareas cotidianas. Es un abanico enorme que hacen más interactivo los dispositivos móviles.
En específico, una App es una aplicación informática diseñada para ser ejecutada en teléfonos inteligentes, tabletas y otros dispositivos móviles. Por lo general se encuentran disponibles a través de plataformas de distribución, operadas por las compañías propietarias de los sistemas operativos móviles como Android, iOS, BlackBerry OS, Windows Phone, entre otros. Existen aplicaciones móviles gratuitas u otras de pago, donde en promedio el 20-30% del costo se destina al distribuidor y el resto es para el desarrollador. El término App se volvió popular rápidamente, tanto que en 2010 fue listada como Word of the Year (Palabra del Año) por la American Dialect Society.
Como se puede apreciar, existen para todo tipo de tarea o función. Por ejemplo, para encontrar la mejor ruta para llegar a un destino determinado (Waze); para medir los pasos que damos y el ejercicio que hacemos en un día determinado (Moves); para contar los plazos en un litigio (Docketlaw), y así podría seguir y no terminaría. Sólo para demostrar que no es un dicho gratuito, se ofrecen las siguientes cifras que ayudan a entender el entorno, fenómeno y ecosistema de las Apps:
1. Se estimó que en el 2013, se descargarían alrededor de 70 billones de Apps de las cuales 58 billones son para teléfonos inteligentes y 14 billones para tabletas, Para poner esto en perspectiva –si esto fuera cierto, dado que no existe un conteo exacto dado que cada minuto el número crece–, esto significa que en promedio fueron descargadas o “bajadas” alrededor de 10 aplicaciones por ser humano que hay en la Tierra.
2. A septiembre de 2014, existían alrededor de 3 millones 100 mil Apps entre las plataformas para sistemas operativos Android, iOS, Windowsy Blackberry.
3. De acuerdo al estudio Estudio de Perspectivas y Estrategias de Desarrollo y Difusión de Aplicaciones Móviles, llevado a cabo por AMITI, INFOTEC y CONACYT, se afirma que, “nuestro país es el segundo mercado más importante de la región en términos de descarga de aplicaciones”.
Dado esos números y esa realidad innegable, para el profesional de la Propiedad Intelectual, esto es un mercado natural o un área de oportunidad mayúscula, en cuanto atención se refiere. Sin embargo, la perspectiva de este trabajo no tiene la intención de abordar esa arista sino señalar cómo se puede proteger una App desde un punto de vista integral de la Propiedad Intelectual, dado el fascinante hecho que converjan diversas figuras y protecciones, en un mismo producto-servicio. Tomemos a Waze por ejemplo –aunque pudiera ser cualquiera–.
A continuación se señalan, enunciativamente, los aspectos de Propiedad Intelectual que inciden en la creación y puesta a disposición de la aplicación, no obstante que “su cadena de valor esta? integrada por desarrolladores, publicadores, propietarios de las plataformas, empresas de telecomunicaciones y dispositivos móviles, inversionistas y usuarios finales”.
Sin duda, proteger integralmente la App con todas las acciones referidas y las demás que apliquen, ayudará a su titular no sólo a acrecentar su patrimonio intangible, lo que provoca la generación de valor para la persona titular o propietaria de ella, sea física o moral. También a tener los elementos para demostrar que es propiedad él, en caso de que un tercero se interesara en ésta y decide comprarla, o bien, con motivo de estrategias fiscales legales para poder optimizar sus ganancias. Como se mencionó al principio, el uso de Apps, por mínima o precaria que sea su funcionalidad, es ya una realidad y es importante entender que no son de dominio público, por más normal y uso cotidiano que se empleen, éstas están y pueden ser protegidas.
En estas épocas de contacto con seres queridos, con celebraciones de Navidad y Año Nuevo, con la compra de regalos, etc., habrá sin duda una App que nos facilite dichas actividades. Incluso para dar seguimiento a nuestros propósitos para el 2015, como son: “43Things” o “GoalsonTrack”.
Les deseo una Feliz Nappidad y Feliz 2015 lleno de salud. Lo demás, vendrá por añadidura.


