La segunda etapa del Plan Nacional de Vacunación tuvo un inicio interesante. Primero porque el registro en la página de vacunación quedó en el olvido. La nueva dinámica causó un poco de confusión, al parecer, conforme avanzó la campaña todo fue más fluido. Y las suspicacias no se hicieron esperar. Después de que muchos testimonios de adultos mayores que se vacunaron contaran que se les pidió una copia de su INE y registraran su fotografía. Tanto el Consejero Presidente del INE, Lorenzo Córdoba Vianello, como el excomisionado presidente del INAI, Javier Acuña Llamas, cuestionaron tales acciones. Acuña afirmó que no era correcto porque el tratamiento de datos biométricos es delicado y se vuelve un riesgo si no se resguardan correctamente, además de que no avisaron al Instituto. Ante los reclamos, el Gobierno Federal juró y perjuró que los datos no serán perversamente utilizados, refiriéndose a que no habrá uso electoral de los mismos, ya ven que en periodo de campaña todo puede suceder. Para parar por completo la polémica, el subsecretario de Promoción y Prevención de la Salud aclaró primero que se dejarían de recopilar credenciales y fotos, y que el único dato necesario para registrar y dar seguimiento es el CURP, enfatizó que a nadie puede negar el acceso a la vacuna, señaló que el resguardo de los datos estaba a cargo de Salud y pronto el INAI participaría para dar certeza de que no habrá un mal manejo. Ya lo sabe querido lector, si le piden una copia de su INE o tomarle una fotografía, está en su derecho de negarlos o, en todo caso puede pedir el aviso de privacidad.


