En entrevista con la licenciada Martha Nashiely Lomelí Barragán, Directora de Derecho Penal de la Asociación Mexicana en Psicología Jurídica y Derecho Penal, nos comenta que la Asociación considera necesario atender los conflictos con las personas privadas de la libertad dentro del sistema penitenciario mexicano, con la finalidad de establecer habilidades y estrategias que fomenten y fortalezcan la empatía entre las personas privadas de la libertad, así como la no polarización de los conflictos.
Lomelí Barragán comenta que el año pasado implementaron un programa de mediación penitenciaria, encaminado a apoyar a mujeres en reclusión con el fin de convertirlas en mediadoras para que se apoyen entre iguales, como lo marca la Ley, y para que puedan apoyarse al enfrentar su defensa. “Este proyecto, además de apoyar a las mujeres con un apoyo social, nos va a generar información muy valiosa, además de que ofrecemos un apoyo social”.
La primera parte del programa se concentró en la sensibilización de las mujeres en reclusión, en darles a conocer el programa. De un grupo de mujeres se eligió a quienes tuvieran las competencias adecuadas para poder ser mediadoras. En la segunda fase, que iniciará a mediados de año, vamos a capacitar a las seleccionadas primero con toda la teoría sobre las leyes que enmarcan la mediación penitenciaria.
“El beneficio para estas mujeres con nuestro programa será que podrán resolver de mejor manera los conflictos que enfrentan a diario en prisión, una vez que salgan libres, ya sea por cumplimiento de su pena o por algún beneficio de libertad, las enseñanzas se las llevan a su vida diaria, con la idea de que después de conocer estas técnicas su vida cambie radicalmente.”
La tercera fase es la implantación del programa, es decir, las mujeres capacitadas ayudarán a las demás personas en reclusión a manejar los conflictos. Esto lo haremos a través de un observatorio dentro de los reclusorios para poder dar seguimiento a las personas aplicando la mediación a diario. La idea es buscar regresar el respeto y el orden a la complicada vida de las personas en reclusión.
El beneficio para estas mujeres con nuestro programa será que podrán resolver de mejor manera los conflictos que enfrentan a diario en prisión, una vez que salgan libres, ya sea por cumplimiento de su pena o por algún beneficio de libertad, las enseñanzas se las llevan a su vida diaria, con la idea de que después de conocer estas técnicas su vida cambie radicalmente.
Por lo que corresponde a las autoridades de la CDMX, en esta primera fase han estado muy abiertas y dispuestas al programa. Desafortunadamente, con el cambio del gobierno tuvimos que solicitar de nuevo los permisos y estamos esperando respuesta para iniciar la siguiente fase.
En la Asociación estamos convencidos de que para que este tipo de programas funcionen, es necesario que tanto las autoridades como las asociaciones de la sociedad civil y la misma sociedad en general trabajen en conjunto para mejorar las condiciones de las personas en reclusión y más de las mujeres.
Nuestro programa como asociación incluye diferentes cursos de capacitación para policías, ministerios públicos y cualquier persona que quiere conocer las diferentes alternativas más allá de la pena punitiva. Tenemos programas de capacitación en diferentes materias como psicometría forense, fortalecimiento en prevención, seguridad para la mujer, psicología forense, teoría del delito, ejecución de penas. Además, contamos con un gran bagaje de cursos en psicología para que la sociedad conozca que ante un delito hay otras opciones, hay muchas formas de resarcir el daño.
“En la Asociación estamos convencidos de que para que este tipo de programas funcionen, es necesario que tanto las autoridades como las asociaciones de la sociedad civil y la misma sociedad en general trabajen en conjunto para mejorar las condiciones de las personas en reclusión y más de las mujeres.”


