El Presidente Enrique Peña Nieto (EPN) dio a conocer que el mayor reto es la construcción de las más de 180 mil viviendas en los estados afectados. La reconstrucción, indicó, tendría un costo de 48 mil millones de pesos; además, para calmar el ánimo de las voces de desconfianza ante las donaciones y el apoyo económico proveniente, no sólo del exterior, sino también de la sociedad mexicana; empresas, artistas, organizaciones civiles y ciudadanos, informó que el proceso será abierto y transparente y que que la geo referenciación del censo de población damnificada y apoyos entregados casa por casa estará disponible en http://www.transparenciapresupuestaria.gob.mx/es/PTP/fuerzamexico.
La magnitud del desastre ocasionó la muerte de 369 personas de acuerdo con Protección Civil. Fueron afectadas 181 mil 731 viviendas en 8 entidades, casi el 30% de ellas con daño total. La respuesta del Gobierno Federal consistió en activar los recursos del Fondo Nacional de Desastres Nacional (FONDEN) y de los estados para ser destinados a las personas que
sufrieron daños en sus viviendas; la entrega de ayuda se llevó a cabo bajo 2 modalidades: daño parcial y daño total. Para el primer caso, la SEDATU, que es la responsable del levantamiento de censos, así como de las pre-verificaciones y verificaciones, determinó la entrega de una tarjeta del Banco del Ahorro Nacional y Servicios Financieros (BANSEFI) para disposición de efectivo. Para las segundas, se establecieron 2 tarjetas de BANSEFI: una para disposición de efectivo y otra destinada exclusivamente para la adquisición de materiales en comercios del giro de la construcción, con un fondo de hasta 120 mil pesos. Hasta el 17 de octubre se han entregado más de 23 mil plásticos con las cuales, de acuerdo a la autoridad, se han realizado 37 mil operaciones por un monto total de 230 millones de pesos.


