2026, 04, 18
  • Noticias
  • La Revista
  • Columnistas
Foro Jurídico

  • Noticias
    • Nacional
    • Política
    • Estados
    • Internacional
    • Instituciones Jurídicas
    • Economía y Finanzas
    • Negocios
    • Despachos Jurídicos
    • Educación
    • Asociaciones
    • Tecnología
    • Cultura / Sociedad / Deportes / Espectáculos
  • La Revista
    • En Portada
    • Editorial
    • Reportaje especial
    • En la opinión
    • Cadalso
    • Entrevistas / Noticias
    • Estados
    • Secciones
      • Abogadas Influyentes
      • Abogado Digital
      • Democracia participativa
      • El Marco del Poder
      • Foro de Propiedad Intelectual
      • Máquina del tiempo
      • Mirador Fiscal
    • Revistas anteriores
  • Radio
  • Columnistas
  • Videos
    • Los retos de la jornada electoral en las elecciones 2021

      Los retos de la jornada electoral en las elecciones 2021

      por Foro Juridico
      4 junio, 2021
    • El Juicio de Amparo Penal frente a la Pandemia

      El Juicio de Amparo Penal frente a la Pandemia

      por Foro Juridico
      28 mayo, 2021
    • Análisis de la Reforma a la Ley de Hidrocarburos

      Análisis de la Reforma a la Ley de Hidrocarburos

      por Foro Juridico
      21 mayo, 2021
    • El rediseño del espacio aéreo y el ruido a los…

      El rediseño del espacio aéreo y el ruido a los…

      por Foro Juridico
      14 mayo, 2021
  • Premio Foro Jurídico
Foro Jurídico
Foro Jurídico
foro jurídico justicia digital
En Portada

La Justicia Digital es una Realidad

por Foro Juridico
3, octubre, 2019
2551
1
14 minutos de lectura

Entrevista con el Magistrado Sergio Medina Peñaloza

Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de México

 

¿Cuál era la situación cuando usted llegó al Poder Judicial?

 El Poder Judicial del Estado de México está integrado por 18 distritos judiciales, con 5,200 compañeros distribuidos en juzgados por  todo el territorio mexiquense, en distintas materias: penal, civil, familiar, mercantil, tribunales de tratamiento de adicciones, mediación, escuela judicial y áreas administrativas de apoyo.

A mi llegada, encontré una institución sólida, fuerte pero con grandes áreas de oportunidad en innovación y aplicación tecnológica para la justicia.

Recuerdo que hace 15 años, cuando estaba en España, planteé la posibilidad de una justicia virtual, de llevar a cabo juicios virtuales y mis maestros me dijeron que eso era imposible por el principio de inmediación, que requiere que las partes estén presentes en las audiencias. Siempre pensé que los esquemas judiciales se pueden manejar de manera virtual y que la tecnología facilitaría de alguna manera que ese principio se concibiera de forma distinta.

Para mí la innovación es lo mismo que tú haces todos los días, pero agregándole un plus que te permita agilizar, eficientar tiempos, reducir costos y con una cualidad muy importante: que el resultado sea cada día más global, y que atienda al mayor número de personas.

Se trata de repensar la propia forma de trabajo para mejorar. Con esto en mente definimos una estrategia completamente integral, en donde cada una de las herramientas tecnológicas debía cubrir un horizonte particular y que con la suma de otras propuestas permitiría conectar a cualquier persona de manera remota, de otra ciudad del estado o país, sin importar la hora y recibir conocimientos, desahogar trámites administrativos o celebrar procesos judiciales.

Mediante nuestro Complejo de Telepresencia aterrizamos la idea de llevar la tecnología a la materia judicial y lo que logramos fue la posibilidad de que un juez esté en un lugar, un secretario en otro, las partes en conflicto en lugares distintos y todos conectados en un gran juzgado virtual que trasciende fronteras, límites o espacios físicos; cambiando la forma de concebir a los procesos judiciales.

 

¿Podría describir el proceso que se implementó en este proyecto de innovación?

 

Diseñamos diferentes estrategias, la primera fue la Firma Electrónica Judicial del Estado de México, que denominamos FeJEM, que era necesaria para poder implementar los expedientes electrónicos y juicios en línea, sin ella no podíamos tener  certeza ni criterios de validez y de seguridad para las partes. Entonces propusimos una reforma legislativa para que el Poder Judicial pudiera contar con una firma electrónica y se logró.

“La innovación es lo mismo que tú haces todos los días, pero con el plus que permita agilizar, eficientar tiempos, reducir costos y que el resultado sea cada día más global, que atienda al mayor número de personas.”

Posteriormente creamos el Complejo de Telepresencia que posibilita el desahogo de pruebas y juicios a distancia, acompañado de los juicios en línea, con la cualidad de “Cero papel” y bajo una nueva forma de gestión judicial que llamamos Juzgados Corporativos. A través de la tecnología generamos interconexión con distintas instancias vinculadas con la justicia, y la cereza del pastel fue el lanzamiento de una App para dar seguimiento estadístico a procesos judiciales y posibilita el litigio en línea, dando origen a la justicia digital en beneficio de ciudadanos y abogados.

Esto permite que cualquier despacho pueda litigar o consultar el expediente en línea, enviar y recibir sus promociones y acuerdos de manera digital. Para nosotros tiene un valor agregado como institución porque nos permite generar indicadores en tiempo real, lo que quiere decir que es posible saber cuántas promociones están acordadas en cada juzgado del Estado de México e implementar políticas para la toma de decisiones.

En ese contexto actualmente tenemos diversos procesos judiciales en línea, el primero fue un Juzgado especializado en órdenes de cateo y aprehensión, que recibió un reconocimiento de empresas de innovación a nivel Latinoamérica. Por facilitar la actuación de dos instancias, la de la fiscalía y del tribunal enlazadas mediante una plataforma común. Con la cualidad de que hay jueces que atienden los 365 días del año y las 24 horas del día, lo que agiliza los procesos porque elimina del trámite el papel y todo se hace de manera electrónica.

El segundo fue la implementación del Juzgado Familiar en Línea para asuntos no contenciosos, lo que nos resolvió una carga de alrededor del 23% de los procesos familiares con jueces que reciben promociones a través de firma electrónica y pueden atender virtualmente al ciudadano. En tercer lugar, implementamos los juicios en línea en materia civil, y hemos incursionado también con un Juzgado especializado en Adopción y asuntos de restitución internacional de menores.

Para lograr todo esto necesitábamos una plataforma muy robusta, un sistema integral de información. Años atrás el Poder Judicial tenía 28 sistemas informáticos para fines específicos con la complicación de que no se intercomunicaban entre ellos. Lo que hicimos como parte del proyecto fue juntarlos en un solo sistema integral.

 

Generalmente, los poderes judiciales hablan de eficiencia jurídica, pero no en términos de tiempo y eficacia, con todas estas modificaciones, ¿ustedes ya pueden medir estos parámetros?

 

En efecto, esta nueva estructura nos permite medir el trabajo judicial y generar indicadores de eficiencia, que son estándares ideales de tiempos en los que debemos de atender los casos. Entonces si la radiografía de un juicio representa cuatro o cinco fases por cumplir y sumados te dan 300 días, con la tecnología un proceso se reduce a 60 días, desde su inicio hasta su resolución. Y en el caso de algunos procedimientos familiares no contenciosos hasta seis días.

“Esta nueva estructura nos permite medir el trabajo judicial y generar indicadores de eficiencia, que son estándares ideales de tiempos en los que debemos de atender los casos.”

El gran valor agregado es cumplir con el principio de acceso a la justicia para todos los ciudadanos, la columna vertebral de actuación de los poderes judiciales. Tenemos que fomentar el acceso a la justicia en términos de estándares internacionales y la mejor manera de hacerlo es con la aplicación tecnológica en los procesos judiciales.

 

¿Qué tanto se han podido disminuir los tiempos en los procesos judiciales?

 

En materia mercantil el avance ha sido considerable, de 300 días disminuimos a 90 en una primera fase, obteniendo así el Primer Lugar en el estudio internacional Doing Business del Banco Mundial por calidad y celeridad de los procesos. Decíamos que era el juicio más rápido, pero después innovamos con los juicios sumarios de usucapión para adquirir la propiedad de algún bien inmueble, en un esquema que manejamos conjuntamente con el Gobierno del Estado de México.

“Innovar es un proceso que se tiene que socializar, cualquier estrategia de innovación y de aplicación tecnológica tiene que socializarse con el grupo de trabajo.”

Estos juicios en línea los hemos resuelto en un solo día, desde que llega la petición al juzgado empieza la maquinaria de innovación, incluso hemos tenido casos exitosos en donde, en dos horas se le puede entregar la sentencia a la persona. Antes esta rapidez no era posible en los procesos judiciales, porque las agendas eran muy cargadas y las audiencias postergadas.

 

En el caso del Estado de México lo complejo de la geografía dificulta la operación, ¿cierto?

 

Las características geográficas son uno de los inconvenientes, pero también son un reto. Siempre vemos esto como áreas de oportunidad y con la justicia digital revolucionamos en el estado. Para el litigante, el ciudadano y las instituciones tener juicios en línea implicó una política de cero papel, y poder realizar seguimiento electrónico de cada juicio, lo que nos caracteriza como un poder judicial eficiente y vanguardista.

La resistencia es una de las grandes variables con la que siempre se tiene que lidiar. La innovación presupone riesgos, pero siempre estuvimos dispuestos a asumirlos, además de los costos que representa echar a andar un proyecto de esta naturaleza. El primer grupo de resistencia fue el de casa pues no conocía este tipo de esquemas.

Muchos compañeros decían que la tecnología era una pérdida de tiempo, cuando vieron los resultados empezaron a utilizar las estrategias tecnológicas sin las que ahora, no podríamos concebir al Poder Judicial mexiquense.

Otra de las ventajas es que gracias a la innovación hoy estamos iniciando esquemas de teletrabajo, esto nunca se había hecho en un Poder Judicial,  y ahora tenemos proyectistas que trabajan desde un mismo nodo, sin duda fue difícil llegar hasta este punto.

Debemos de entender que todos tenemos la posibilidad de innovar, pero es un proceso que se debe socializar. Primero socializamos con los colaboradores judiciales, pero el reto también se presenta cuando llevas estas tecnologías con los abogados y después con los ciudadanos, cuesta mucho trabajo. Nos dimos cuenta que los abogados están acostumbrados todavía a contratar un joven para que exclusivamente haga la visita de las siete casas por los juzgados, y que vaya de puerta en puerta checando sus expedientes. Hoy eso ya no es necesario, pueden bajar la App y consultar los expedientes en línea sin una copia física, lo que genera transparencia y eficientiza los asuntos.

 

En este caso, la tecnología cambia el trabajo y la visión propia de la profesión y hacer pensar y ver la ley de una manera distinta.

 

En Derecho hay una línea de investigación sobre inteligencia artificial, que se ha destacado en muchos países de Europa y que plantea la posibilidad de que la tecnología, colocando las variables adecuadas del material probatorio, te puede dar un proyecto de sentencia y por eso se piensa que, en algún momento, la actividad humana de juzgar puede desaparecer.

Por mi experiencia dentro del Poder Judicial, el juzgador requiere sensibilidad y es una labor eminentemente humana. Podrá haber procesos digitales que se apoyen en la tecnología pero no juzgadores virtuales. Este trabajo siempre requerirá del juez porque se trata de resolver conflictos entre seres humanos, lo cual genera muchas posibilidades que, a veces, son inimaginables y sólo pueden ser resueltas por alguien con sensibilidad y conocimiento. Por eso abrimos dos frentes, el de  innovación, pero también el de Desarrollo Humano, porque sabemos que privilegiar el uso de tecnologías nos puede llevar a un callejón sin salida.

 

¿Cómo trabajaron la parte humana del cambio ante el proceso de innovación?

 

Dentro del proyecto incluimos e implementamos por primera vez cursos de Desarrollo Humano en la Escuela Judicial, que es la número uno del país, con 33 años de experiencia y que educa mediante un modelo que llamamos Modelo Socio Formativo por Competencias. Lo que ofrecemos en la actualidad son clases prácticas y de campo.

Una de las bondades de este modelo socio-formativo es que aprendes la ley pero también aprendes a aplicarla y a ser una mejor persona. En nuestras salas virtuales se simulan las audiencias donde las partes debaten y se practica lo que no viene en los libros: la capacidad de decisión y liderazgo que va más allá de los conocimientos jurídicos, lo que fortalece mucho el sentido humano. Ahí se pone a prueba la ética de la actuación. También hemos implementado los cursos de Desarrollo Humano para todas las categorías y ahora son casi un requisito de acceso.

“En nuestras salas virtuales se simulan las audiencias donde las partes debaten y se practica lo que no viene en los libros: la capacidad de decisión y liderazgo que va más allá de los conocimientos jurídicos, lo que fortalece mucho el sentido humano.”

Estamos claros que un juzgador transforma realidades con cada sentencia que dicta y tiene que estar muy consciente de eso, lo que habla de prudencia de las facultades para prever las consecuencias de sus actos, que es una cualidad y virtud de los juzgadores.

 

¿Cómo han reaccionado los abogados litigantes?

 

Los convocamos para pláticas y les presentamos el Complejo de Telepresencia. Es un trabajo en el cual tienes que estar sembrando y además con personas que todavía dudan de las bondades que puede tener un proceso. En muchas ocasiones decían que la firma electrónica puede ser falsificable o conectada a otras plataformas, y no, los controles son muy estrictos, pero todavía se tienen éstos estigmas mentales que desaceleran la innovación.

Me llena de satisfacción escuchar testimonios de litigantes. Recientemente un abogado de corte tradicional me comentó: “ya usé el juicio en línea y es una maravilla, deberían darlo a conocer en más lugares porque ha transformado la realidad de mi trabajo como abogado”.

El número de litigantes que rechazan la innovación es reducido, cada día nos damos cuenta que va aumentando, esto habla de las bondades que han visto en un proceso en línea y en los otros esquemas que estamos manejando. A la fecha  hemos logrado sacar más de 10 mil 600 firmas electrónicas para los abogados en el estado.

 

¿Cómo ve el futuro de la justicia?

 

La justicia del futuro tendrá que seguir trabajando en estos dos esquemas: en la innovación tecnológica y en el fortalecimiento de la calidad ética de los juzgadores, que son aspectos fundamentales.

Considero que en el futuro existirán mejores espacios que el Complejo de Telepresencia, lo superarán, seguramente no estaremos frente a una pantalla sino a un holograma.

Pero aquí hay un tópico muy importante, es necesario que como sociedad trabajemos en la cultura de lealtad a la norma que es la gran aspiración que tenemos todos. Que alguien comparezca para un juzgado y declare efectivamente aquello que sólo está dentro de su ámbito de conocimiento, de aquello que conoce por sus sentidos.

Si cambiamos estos esquemas y nos fortalecemos estaremos entonces seguros de que la justicia del futuro, con innovación, con capacitación, con sensibilidad, será lo que todos necesitamos. Esa justicia ética y responsable donde cada ciudadano sea un elemento clave para abonar al fortalecimiento de la justicia.

 

¿La iniciativa del Senado, de castigar a los abogados que falseen información en procesos de amparo va a abonar?

 Todos los esquemas que fortalezcan actitudes éticas de quienes trabajamos en el sistema judicial son bienvenidos. Ser juez es un ministerio de servicio que exige vocación. En el Poder Judicial mexiquense los jueces se preparan todos los días, se capacitan todos los días y se actualizan todos los días, hasta lograr criterios y formas de trabajo muy depuradas para que se cumpla con la legalidad y se obtenga el anhelo de hacer justicia.

Con la innovación y el avance tecnológico hemos dado un salto cuántico en la justicia y hemos revolucionado al máximo tribunal del Estado de México, estrategia clara y con rumbo que se siembra para generar inquietud de sus posibilidades en los otros poderes judiciales de Latinoamérica, lo que en un futuro muy cercano consolidará a la justicia digital en el mundo.

Temas:
  • abogado digital
  • Justicia Digital
  • Tribunal Superior de Justicia del Estado de México

Artículos recientes

  • ¿Términos y condiciones? (Cuarta parte)
  • ¿Términos y condiciones? (Tercera parte)
  • ¿Términos y condiciones? (Segunda parte)
  • Los retos de la jornada electoral en las elecciones 2021
  • Prisión preventiva, presunción de inocencia y voto

La Revista en línea

Suscríbase al Newsletter

© Revista Foro Jurídico 2019 Aviso de Privacidad

Input your search keywords and press Enter.
Foro Jurídico
  • Noticias
    • Nacional
    • Política
    • Estados
    • Internacional
    • Instituciones Jurídicas
    • Economía y Finanzas
    • Negocios
    • Despachos Jurídicos
    • Educación
    • Asociaciones
    • Tecnología
    • Cultura / Sociedad / Deportes / Espectáculos
  • La Revista
    • En Portada
    • Editorial
    • Reportaje especial
    • En la opinión
    • Cadalso
    • Entrevistas / Noticias
    • Estados
    • Secciones
      • Abogadas Influyentes
      • Abogado Digital
      • Democracia participativa
      • El Marco del Poder
      • Foro de Propiedad Intelectual
      • Máquina del tiempo
      • Mirador Fiscal
    • Revistas anteriores
  • Radio
  • Columnistas
  • Videos
  • Premio Foro Jurídico

© Revista Foro Jurídico 2019 Aviso de Privacidad