La importancia de las acciones de austeridad administrativa es tal que sin su implementación y debido ejercicio sería poco funcional o al menos muy costoso y, por tanto, menos eficiente, la labor de los órganos jurisdiccionales, por este hecho es relevante la actuación de los Consejos de la Judicatura como órganos de autogobierno judicial.
En este ensayo me centraré en los que considero los puntos o líneas medulares que pueden constituir las áreas de oportunidad más importantes para materializar sustancialmente esa austeridad que se traduzca a su vez en destinar el ahorro de ciertos recursos a otros ámbitos del quehacer jurisdiccional en los juzgados y tribunales, o bien, al quehacer administrativo, pero con una mejor distribución, haciendo especial mención del caso de México a nivel del Poder Judicial de la Federación.
Acciones Tendentes a la Eficiencia en el Empleo de Recursos Públicos Desde una Perspectiva de Austeridad Administrativa
Algunas de esas áreas de oportunidad que pueden servir para materializar verdaderas acciones que se relacionen con la austeridad administrativa son, entre otras, las siguientes:
- Adelgazamiento de la burocracia administrativa.
- Disminución de insumos materiales excesivos.
- Desaparición de ciertas plazas y su reubicación en los nuevos órganos creados.
- El justo medio entre la capacitación de funcionarios y el excesivo gasto público en viáticos.
Es ilustrador hacer alusión al caso mexicano a nivel federal, en concreto al Consejo de la Judicatura Federal. Al respecto, existe el Manual que regula las remuneraciones de los servidores públicos del Poder Judicial de la Federación para el ejercicio dos mil veinte, el cual es un documento normativo interno que se emite y publica anualmente, así como el contenido del Acuerdo General del Comité Coordinador para Homologar Criterios en Materia Administrativa e Interinstitucional del Poder Judicial de la Federación, que establece las medidas de racionalidad, austeridad, disciplina presupuestal y modernización de la gestión del señalado poder público para el ejercicio fiscal 2020, el cual también es un documento anual, y que tienen que ver con los puntos o las acciones ya enunciadas que se abordarán en este ensayo.
Respecto al Manual que regula las remuneraciones de los servidores públicos del Poder Judicial de la Federación para el ejercicio dos mil veinte, que es el más reciente en su publicación en el Diario Oficial de la Federación (28 de febrero de ese año), contiene diversa información relativa a los puestos y categorías existentes dentro de este poder público del Estado mexicano y los sueldos y salarios autorizados para el ejercicio presupuestal del año al que hace alusión, incluyéndose a los servidores públicos judiciales (jurisdiccionales o administrativos) en torno a la trilogía que conforma a dicho poder, esto es, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y el Consejo de la Judicatura Federal, aunque para efectos de las consideraciones plasmadas en este ensayo, por obvias razones, es de relevancia lo relacionado con el referido Consejo.
Por su parte, el Acuerdo General del Comité Coordinador para Homologar Criterios en Materia Administrativa e Interinstitucional del Poder Judicial de la Federación, que establece las medidas de racionalidad, austeridad, disciplina presupuestal y modernización de la gestión del señalado poder público para el ejercicio fiscal 2020, aborda aspectos sin duda relacionados con la austeridad administrativa, pues en su cuerpo destaca la necesidad de tener un verdadero compromiso con el ahorro, la implementación de medidas interinstitucionales de racionalidad, austeridad, disciplina presupuestal y modernización de la gestión, así como el establecimiento de medidas de control, seguimiento y transparencia en el ejercicio y aplicación de recursos públicos, todo lo cual se relaciona con las acciones que aquí se desglosaron como áreas de oportunidad sobre las cuales me permito efectuar algunas consideraciones para tratar de materializar esta austeridad administrativa que, como se dijo, a su vez se traduzca en destinar ese ahorro de ciertos recursos aplicados deficientemente a otros ámbitos del quehacer jurisdiccional en los juzgados y tribunales, o bien, al quehacer administrativo.
Veamos pues brevemente, una a una, las cuatro acciones enunciadas que en el ejercicio de la austeridad administrativa se han referido.
Adelgazamiento de la Burocracia Administrativa
Una de las acciones que debe tener presente todo Consejo de la Judicatura, y desde luego, en el caso de México, el Consejo de la Judicatura Federal, como órgano administrativo de autogobierno del Poder Judicial de la Federación, se centra en la austeridad administrativa no pensada como “ahorro”, sino concebida como la eficaz aplicación y el destino del gasto de los recursos públicos, siendo un aspecto relevante para esto realizar una reflexión sobre la estructura orgánica del Consejo de la Judicatura Federal, el número de puestos o plazas que existen dentro de éste y su eventual reducción o reubicación para hacer más efectivo el quehacer de este órgano administrativo central.
“La austeridad se puede traducir en destinar el ahorro de ciertos recursos a otros ámbitos del quehacer jurisdiccional en los juzgados y tribunales, o bien, al quehacer administrativo, pero con una mejor distribución.”
Esto debe constituir una constante en la gestión de todo Consejo de la Judicatura y debe buscar que se consolide en un mediano plazo, a partir de un propósito común: hacer más eficiente la administración pública de los recursos para el Poder Judicial de la Federación y transparentarlos hacia el exterior, pero sobre todo buscando que esta austeridad administrativa se traduzca en mejores resultados para la sociedad, identificando áreas de mejoramiento o de oportunidad en donde se pueda aprovechar y destinar con mayor utilidad esa aplicación de recursos, por lo que es relevante la simplificación de áreas administrativas al interior del Consejo y, de ser necesario, prescindir de plazas que sean innecesarias y que burocraticen injustificadamente el debido funcionamiento, lo que tiene relación con la acción número tres que se aborda en este ensayo, en donde se remite a ciertas plazas que administra el Consejo de la Judicatura Federal en México en los órganos jurisdiccionales.
Disminución de Insumos Materiales Excesivos
Además del adelgazamiento burocrático, debe buscarse en cualquier órgano de autogobierno judicial el eficaz empleo de los insumos materiales, esto es, evitar gastos innecesarios o excesivos en cosas que, aunque parezcan pequeñas o irrelevantes, se podrían volver gigantes cuando son en masa y repercuten en el buen destino del ejercicio de los recursos. Así, por citar algunos ejemplos, y respecto del caso mexicano en concreto, estimo que se debe cuidar la compra excesiva de papelería o insumos inherentes a ésta tanto del Consejo de la Judicatura Federal, sus diversas áreas y sus órganos auxiliares, como de los órganos jurisdiccionales, a efecto de no comprar, gastar y enviar este tipo de insumos a órganos que no lo necesitan, sino realizar evaluaciones mensuales vía distancia y electrónica de lo que en concreto realmente se necesita y generar conciencia en todos los titulares y encargados de administrar estos insumos para que así lo entiendan.
“La austeridad administrativa se debe traducir en mejores resultados para la sociedad, identificando áreas de mejoramiento o de oportunidad en donde se pueda aprovechar y destinar con mayor utilidad esa aplicación de recursos.”
Un ejemplo más es privilegiar la comunicación interna y externa de la institución por la vía electrónica, dejar de utilizar la vía impresa en libros, revistas, gacetas, comunicados, cursos o memorias de congresos judiciales, además de prescindir de mejoras a inmuebles y muebles que solo requieran de mantenimiento. Estos son solo algunos de los ejemplos que pueden auxiliar en la eficiente aplicación del gasto público.
Desaparición de Ciertas Plazas y su Reubicación en los Nuevos Órganos Creados
Un aspecto a considerar también por todo el Consejo de la Judicatura tiene que ver con el análisis reflexivo de ciertas plazas que podrían no ser indispensables en un órgano jurisdiccional, como lo son, por citar ejemplos en el caso mexicano a nivel federal, el denominado secretario de tesis en un Tribunal Colegiado de Circuito o los Coordinadores Técnicos Administrativos en los distintos juzgados y tribunales, y a partir de ese análisis ponderar si es posible prescindir de ese tipo de plazas sin afectar a los órganos jurisdiccionales, pues de ser así, esto es, de ser prescindibles esos cargos, se podrían destinar los recursos del pago de esas nóminas en algo que se traduzca en un mayor y mejor beneficio, cuidando desde luego la no afectación de derechos laborales, para ello podrían reubicarse a esas personas en plazas que resulten necesarias e indispensables cuando se realice la creación de nuevos órganos cercanos a los cuales trabajaban.
Esto lo planteo como una acción más dentro de la idea de austeridad administrativa y mejor aplicación de recursos públicos, bajo la óptica de que la figura o plaza de Coordinador Técnico Administrativo antes (apenas hace unos años) no existía y en mi opinión no había, por su ausencia, una afectación significativa a las labores de los órganos jurisdiccionales pues las funciones del ahora Coordinador referido estaban solventadas por secretarias particulares, oficiales administrativos u oficial analista SISE (Sistema Integral de Seguimiento de Expedientes), sin que ello tampoco afectara en forma relevante las cargas laborales de estas personas. En cuanto al secretario de tesis estimo que su labor bien podría ser efectuada, previo análisis de la viabilidad, por el resto de los secretarios en forma proporcional del mismo Tribunal Colegiado de Circuito, lo que daría mayor eficiencia al destino del gasto público al aplicar los pagos de nóminas de esos puestos a otros aspectos dentro de la institución en relación con las áreas de oportunidad detectadas.
Sobre el particular, el Consejo de la Judicatura Federal está trabajando actualmente en ello, prueba de lo anterior es la reestructura que se busca hacer en torno a la carrera judicial y los demás puestos administrativos a partir de la emisión o modificación a los documentos existentes sobre la reglamentación de esa carrera judicial y los planes de combate al nepotismo, lo cual implica considerar hacer más eficientes las plazas existentes, sus funciones, y sobre todo modular la posibilidad y forma de acceder a ciertos cargos judiciales y/o administrativos.
El Justo Medio entre la Capacitación de Funcionarios y el Excesivo Gasto Público en Viáticos
Un rubro más que finalmente creo debería estar sujeto al análisis crítico y reflexivo de todo órgano administrativo de autogobierno judicial, como lo sería, en el caso de México, el Consejo de la Judicatura Federal a nivel del Poder Judicial de la Federación, es el relativo a la celebración de congresos o encuentros entre juzgadores federales que se realizan periódicamente en aras de una capacitación del personal humano. A partir de este análisis se puede concluir si es viable o no, bajo la política de buscar acciones para una austeridad administrativa que logre hacer más eficiente la aplicación de recursos, continuar con este tipo de eventos, o bien, podría bastar con disminuir el número de dichos congresos o encuentros que se realizan por lo regular en la Ciudad de México, y que implican el gasto de traslado, alimentación y hospedaje de un gran número de personas por los días de los eventos, siendo por ello necesario reflexionar sobre la necesidad de disminuir estas prácticas como se ha venido haciendo ya en los últimos años (con independencia de la situación de la pandemia que nos afecta y que también ha contribuido a ello), y desde luego, sin detrimento de la capacitación constante de jueces y magistrados.
“La labor del secretario de tesis podría ser efectuada por el resto de los secretarios en forma proporcional del mismo Tribunal Colegiado de Circuito, lo que daría mayor eficiencia al destino del gasto público.”
Se podrían realizar cursos sobre la temática de los mismos congresos o encuentros a distancia a través de las extensiones del Instituto de la Judicatura Federal-Escuela Judicial, o bien algunos presenciales, pero disminuyendo la cantidad anual; asimismo, los viáticos correrían a cargo de los participantes o, en su defecto, que fueran cubiertos parcialmente por la institución y la otra parte por quienes tienen interés en asistir. A partir de un análisis se podría establecer que esos gastos se destinarán a algún otro aspecto de mayor necesidad o para atender áreas de oportunidad en las mejoras más indispensables del poder público (judicial) en estudio.


