Entrevista con Fátima Cambronero, Responsable de Derecho Informático de R10S Abogados
Para Foro Jurídico sigue siendo un honor traer a nuestros lectores a los abogados que están marcando el nuevo rumbo en la práctica legal de México. En esta edición presentamos la entrevista con Fátima Carbonero, ella es docente en diplomados y especializaciones sobre temas de gobernanza en internet, protección de datos personales y comercio electrónico en ISDI, en la Universidad Panamericana Guadalajara, Universidad Anáhuac México Sur, entre otras instituciones educativas. Ha desempeñado roles en organizaciones nacionales, regionales e internacionales vinculadas a la gobernanza de internet, como ICANN, MAG del IGF, el LACIGF, el Comité Asesor del Global Forum on Cyber Expertise, GigaNet, el Capítulo Mexicano de la Internet Society, entre otros. Ha participado como tutora en cursos de ISOC y de DiploFoundation. Actualmente es responsable de Derecho Informático de R10S Abogados.
¿Cómo la tecnología ha modificado la práctica de los abogados?
La tecnología, especialmente las llamadas “nuevas tecnologías” han modificado la práctica de los abogados en muchos sentidos. En un sentido general, los abogados en primer lugar tuvimos que apropiarnos de las tecnologías e incorporarlas en nuestra profesión en la práctica diaria. Es decir, primero tuvimos que ser usuarios para entender su funcionamiento.
Luego tuvimos que comprender e incorporar conceptos como masividad, anonimato, disponibilidad, fiabilidad y ubicuidad de todas estas tecnologías, que se hacían presentes a través de las redes sociales, las plataformas de comercio electrónico, los servicios de mensajería instantánea, firma electrónica avanzada, constancias de conservación de mensajes de datos, digitalización, nombres de dominio, mecanismos de resolución alternativa de disputas, inteligencia artificial, blockchain, juicios en línea, archivos digitales, entre muchos otros.
Esto nos hizo darnos cuenta que nos encontrábamos frente a una nueva rama del Derecho (derecho informático, derecho de las nuevas tecnologías, derecho de las TIC y muchas otras acepciones), ahí surgió la necesidad de especializarnos.
Si bien algunos abogados tuvimos que adquirir diversos conocimientos por nuestra propia cuenta, con el tiempo también se fueron creando carreras, diplomados, maestrías, enfocados en estos asuntos, lo cual contribuye a que haya cada vez más abogados especializados en esta rama.
No obstante, todavía hay muchos aspectos de este enorme campo que siguen requiriendo del autoaprendizaje, aún más en temas en los cuales primero se debe recurrir a las propias políticas o términos y condiciones de estos servicios digitales, antes de plantearse la idea de participar en un litigio al respecto.
Esta evolución también nos obligó a los abogados, entre otras cosas, a aprender a llevar a cabo investigaciones dentro de entornos digitales y colaborar con expertos para descifrar lo que sucede en estos nuevos espacios a los que hoy casi todo el mundo tiene acceso.
“Tenemos que saber trabajar en conjunto con técnicos, ingenieros, programadores, especialmente en aquellos casos en los que nuestros clientes desarrollan proyectos innovadores, para entender cómo funcionan y poder brindarles una protección integral a sus creaciones.”
Como consecuencia, algunos abogados somos apasionados de las tecnologías y disfrutamos de trabajar en este campo donde se cruzan el Derecho y dichas tecnologías, y cada nuevo asunto que nos llega a nuestro despacho es un nuevo desafío, por no contar en muchos casos con antecedentes en los cuales poder basarnos, por tener que resolver asuntos donde convergen diferentes jurisdicciones, porque es la primera vez que escuchamos hablar de conceptos probablemente importados de otras legislaciones y por muchas otras razones, incluidos motivos personales que nos llevan a involucrarnos y a resolver estos asuntos en beneficio de nuestros clientes, ya que, al final del día, la satisfacción de haber podido ayudar a alguien en un asunto complejo que necesitaba una resolución, es una de las cosas que más importan en nuestra profesión.
¿Cómo ves la práctica profesional de los abogados en el futuro cercano?, ¿en qué va a cambiar?
En cuanto a la práctica profesional de los abogados que no se dedican a esta nueva rama del Derecho que mencioné previamente, en el futuro será casi imposible seguir brindando sus servicios si al menos no incorporan herramientas digitales básicas, como tener una página corporativa en internet, un correo electrónico institucional, medidas de seguridad tecnológicas para proteger la información y, especialmente, los datos personales de sus clientes, sólo por mencionar algunas.
Respecto de los abogados que ofrecemos nuestros servicios enfocados en estas nuevas tecnologías, en primer lugar, si no nos seguimos capacitando en cada nueva tecnología que se desarrolle o salga al mercado o que quiera salir al mercado de parte de alguno de nuestros clientes, vamos a perder a muchos de dichos clientes. Agregaría además, que en la actualidad, aunque sucederá con mayor frecuencia en los próximos años, un abogado experto en derecho informático que no sepa o no pueda trabajar en equipo, especialmente, un equipo multidisciplinario, también se va a quedar fuera de juego.
Es indispensable entender que hoy las tecnologías son transversales a todas las demás áreas del derecho. Tenemos que saber trabajar, por ejemplo, con especialistas en derecho corporativo, ya que hoy la constitución de una sociedad se puede hacer enteramente a través de medios electrónicos. Tenemos que trabajar con abogados expertos en propiedad intelectual para poder proteger los activos digitales de nuestros clientes, especialmente en aquellos casos en los que su modelo de negocios se realiza a través de plataformas digitales y porque en la actualidad, muchas de las infracciones a los derechos de propiedad intelectual de los que son titulares nuestros clientes, se realizan en medios digitales.
Igualmente, tenemos que saber trabajar en conjunto con técnicos, ingenieros, programadores, especialmente en aquellos casos en los que nuestros clientes desarrollan proyectos innovadores, para entender cómo funcionan y poder brindarles una protección integral a sus creaciones. Estos son sólo algunos ejemplos para destacar la importancia de contar con equipos multidisciplinarios que puedan abordar las necesidades de nuestros clientes, los cuales también, cada vez, se vuelven más especializados.
¿Qué significa para ti el concepto de Abogado Digital?
Considero que el concepto de Abogado Digital hace referencia a un abogado que aprendió a pensar “fuera de la caja” y que tuvo que aprender a ser creativo para brindar a sus clientes, entre otras cosas, soluciones innovadoras.
Como ya sabemos, las tecnologías avanzan mucho más rápido que el Derecho y en muchos casos, quienes nos consideramos Abogados Digitales, tenemos que aplicar soluciones creativas porque el problema al cual nos estamos enfrentando no se encuentra legislado. Con esto no quiero decir que esté de acuerdo con una mayor regulación o legislación en estos temas. En la mayor parte de los casos, contamos con regulación; lo que pasa, es que muchos abogados no sabemos cómo aplicarla. Un claro ejemplo, es el comercio electrónico en México. No existe una ley específica de comercio electrónico, sin embargo, y como siempre explica mi jefe, el licenciado Agustín Ríos, en sus clases y pláticas es suficiente con hacer una revisión integral de toda la legislación con la que contamos, para afirmar que sí existe regulación del comercio electrónico en nuestro país.
Esto también está relacionado con otro tema que considero debería ser un estandarte para quienes nos denominamos Abogados Digitales: entender que, en todos los casos, lo que debemos regular –y en su caso sancionar– es la conducta humana y no el medio en el cual la misma se lleva a cabo, mismo que se ha modificado y se seguirá modificando en los próximos años.
Adicionalmente, también creo que un Abogado Digital es alguien que entendió que en esta época existen otros canales de comunicación con los clientes y se adaptó a ellos y a la inmediatez de respuesta que requieren los mismos. En la actualidad, muchas veces los clientes nos pagan por algún servicio a través de medios electrónicos y sin habernos reunido nunca personalmente.
Esto también va de la mano con lo ya comentado, respecto a la especialización de los clientes. Hoy los escenarios transversalizados por las tecnologías que nos presentan los clientes se alejan muchísimo de lo que nos enseñaron en la universidad, y la única manera de lidiar con ellos y dejar satisfechos a nuestros clientes por haber protegido sus intereses, es, como ya lo mencioné, aprender a ver todo el escenario que se nos presenta y brindar soluciones creativas e innovadoras.
“Debemos entender que, en todos los casos, lo que debemos regular –y en su caso sancionar– es la conducta humana y no el medio en el cual la misma se lleva a cabo, mismo que se ha modificado y se seguirá modificando en los próximos años.”
Finalmente, también dentro de esta amplia rama del Derecho de las nuevas tecnologías, el Abogado Digital debe especializarse en algunas de las subrramas a las que se dedique para poder convertirse en un experto en lo que haga, ya que, no sólo el cliente se ha especializado, también los “delincuentes informáticos” se vuelven cada vez más expertos en las nuevas tecnologías, muchas veces antes y más rápido que los Abogados Digitales.
¿Qué tienen que hacer los abogados actuales para convertirse en abogados digitales?
En primer lugar, considero que estudiar y capacitarse en estos nuevos temas, aunque siempre teniendo como base la formación de abogados, sabiendo razonar y fundamentar las distintas posiciones que tengan que representar. Además, debe ser usuarios de las tecnologías, entender cómo funcionan para poder proteger los intereses de los clientes y para no proponer soluciones que resulten inaplicables en la práctica.
Relacionado con lo anterior, una de las tecnologías más importantes que debemos entender cómo funciona, es internet. Conocer cuáles son los principios arquitectónicos o de diseño que deben estar presentes para que hablemos de internet y no de otra cosa distinta, como explica siempre el doctor Alejandro Pisanty, entre ellos el principio de descentralización (en internet no hay una autoridad central), el de innovación sin pedir permiso, el de interoperabilidad, el de extremo a extremo, entre otros. Entender de qué se trata y cómo funcionan estos principios e internet en sí misma, evitará que se pretendan regular algunos de sus aspectos, lo cual impactará, por ejemplo, en el diseño de nuevos desarrollos de nuestros clientes.
Asimismo, considero que quien quiera convertirse en un Abogado Digital, deberá asumir un rol de capacitación respecto de los demás actores del ecosistema en el que actuamos, en particular, en los tomadores de decisiones, no sólo a nivel local, sino también global.
También, insistir en que, quien quiera convertirse en un abogado digital, deberá tener mucha creatividad para brindar una protección integral a los clientes e implementar herramientas digitales para una mejor, más rápida y más eficiente atención a los cada vez más clientes especializados y urgidos de una respuesta inmediata.
Finalmente, otras características que deberá poseer son mucha inteligencia emocional y ética, humildad para entender que no sabemos todo y una gran resiliencia digital. Esto sumado a que, será imprescindible entender que detrás de cada dispositivo o tecnología con la que estemos tratando, hay personas que se merecen todo nuestro respeto y dedicación en los servicios que les estamos brindando. Las tecnologías no nos dan impunidad para faltar el respeto a los demás ni deshonrar la vocación de servicio que debería guiarnos siempre.


