Tomando en cuenta el informe sobre la Infraestructura Jurídica Mundial presentado por el Foro Económico Mundial (WEF) en su reunión de Davos, Suiza, a principios de año y conjuntándolo con el reporte sobre el Estado de Derecho del World Justice Proyect (WJP), podemos llegar a la conclusión de que el sistema jurídico mundial está entrando en una profunda crisis.
El reporte del WEF nos dice: a) que cada día es mayor la complejidad económica y social, b) están aumentando los costos de la ley, c) está aumentando la complejidad regulatoria, d) crecen los sistemas legales y regulatorios privados debido a las nuevas plataformas digitales, e) esto hace que existan más desafíos para las instituciones de gobierno, f) aumenta la tecnología legal pero requiere de inversiones y regulación, g) es un fracaso que la infraestructura legal no dé el adecuado acceso a la justicia a la población de bajos recursos.
El segundo reporte del WJP consigna que: a) los problemas de justicia son ubicuos y frecuentes, b) los problemas de justicia impactan negativamente la vida de las personas, c) la mayoría de las personas no recurren a abogados ni a tribunales, d) Las personas enfrentan una variedad de obstáculos para satisfacer sus necesidades de justicia.
Ante estas dos visiones podemos concluir de manera simple que el sistema jurídico está en crisis a nivel mundial, lo que afecta al sistema de servicios legales y directamente a los abogados.
Es probable que debido a esta situación en diferentes países se están generando grandes iniciativas de innovación sobre los servicios legales, como Canadá, Inglaterra, Estados Unidos y Australia, por mencionar a algunos, en donde se están revisando las reglas, los esquemas de servicios y trabajos. A esto hay que sumarle las nuevas tendencias y visión tanto de los jóvenes abogados y el impacto que está teniendo el uso de la tecnología en la solución y mejora de los servicios, que vía innovación y automatización de procesos logrará reducir el tiempo y los costos.
Parte de estas nuevas soluciones tienen que ver en la manera en que el mundo se mueve hacia ampliar los Mecanismos de Solución de Conflictos como otra solución rápida y expedita de los conflictos, porque la costumbre de convertir todo en litigio como una naturaleza comercial de la profesión de abogados está cooperando negativamente a la crisis en el sistema. El mundo legal busca soluciones para cambiar la ecuación que satura tribunales y no permite que exista una mejor justicia.
Y para muestra un botón, el mes pasado, el Poder Judicial del Estado de Utah, Estados Unidos, después de un profundo análisis y reconocimiento de problemas similares a los anteriormente expuestos, autorizaron una iniciativa mediante la cual las empresas de no abogados podrán ofrecer servicios legales a la población, lo que representa romper todos los paradigmas tradicionales en donde solo los abogados pueden ofrecer servicios legales.
Por obviedad, estamos hablando de empresas tecnológicas que a través de algoritmos y plataformas digitales contratarán abogados de nueva generación y con una nueva visión ofrecerán mejores soluciones a los problemas cotidianos de la población. Será importante dar seguimiento a esta iniciativa porque estoy seguro que empezará a generalizarse en todos los estados de la unión americana y dará pie a una nueva visión de la profesión de los abogados.


