La reapertura de los tribunales en todo el país, particularmente en el de la Ciudad de México –uno de los más grandes del mundo–, confirmó que los primeros días sufrieron un verdadero “tsunami” en las oficialías de partes, frente a colas interminables de litigantes y justiciables que querían presenta viejos trámites y nuevas demandas, luego de más de cuatro meses de inactividad judicial.
El rezago acumulado durante este tiempo y los nuevos juicios, aunado a las medidas preventivas de higiene, de sana distancia, de trabajo presencial escalonado y de home office, están generando minicrisis en una impartición de justicia pronta y efectiva, augurando que se está gestando un rezago en trámites, notificaciones y sentencias, aun mayor del que ya existía antes de que se declarara oficialmente la emergencia sanitaria.
Frente a este desalentador escenario, la única posibilidad real que existe en el sector justicia para volver a la normalidad es utilizar masivamente los medios alternos de solución de conflictos (MASC), en particular la mediación, ya que estas herramientas de la justicia restaurativa, además de ahorrar sensiblemente tiempo y gastos, eliminan la eventual contratación de abogados. Además, los convenios que celebran las partes en una instancia de mediación judicial tienen la misma fuerza legal que una sentencia.
En la CDMX y en el EDOMEX los poderes judiciales están haciendo un esfuerzo serio para priorizar la justicia restaurativa y avanzar hacia una verdadera cultura de la Mediación y que ésta se arraigue entre los litigantes y la población.
En esta dirección, el Presidente del PJCDMX, Mgdo, Rafael Guerra Álvarez, anunció que el pasado 29 de julio habilitó en el Tribunal el servicio de mediación gratuita en línea para asuntos en materia civil y familiar, a través del Centro de Justicia Alternativa, siendo ésta aplicable en una primera etapa, en materia familiar a los asuntos relacionados con guarda y custodia, pensión alimenticia, visitas y convivencias, disolución de la sociedad conyugal, convenios reguladores de divorcio o separación, temas patrimoniales derivados de un Juicio Sucesorio, con declaratoria de herederos y acuerdos para la liquidación de una sociedad en convivencia. Y en materia civil a los asuntos relacionados con deudas, problemas condominales, compraventa de artículos defectuosos, incumplimiento de servicios contratados, sociedades civiles y/o mercantiles, incumplimiento de compraventa y todo tipo de situaciones relacionadas con inmuebles.
El procedimiento para la mediación es que los interesados llamen al Centro de Justicia Alternativa para valorar si aplica la mediación, de ser así se les canaliza con un mediador que agendará por separado una cita virtual para revisar documentos y explicar las ventajas de un acuerdo. Si ambas partes aceptan, el mediador abre una reunión con los dos involucrados; de llegar a un acuerdo, habrá una última sesión donde el mediador leerá el convenio y los involucrados lo firmarán con la voz. Estos servicios son completamente gratuitos.
Por su parte, el presidente del Tribunal de Justicia del EDOMEX, Ricardo Sodi Cuellar, ha señalado que durante la pandemia se han realizado 1,047 sesiones efectivas de mediación virtual y 2,545 convivencias familiares virtuales supervisadas, inclusive por vía electrónica se han resuelto 128 divorcios por mutuo consentimiento.
Es preciso que autoridades, académicos, barras de abogados e instituciones de educación promuevan el uso de los MASC, explicando sus ventajas, particularmente que son procedimientos más ágiles y tienen en su base el diálogo de las partes involucradas, y pueden ser hasta un 70% más efectiva que en litigio.


