Cada día hay más mujeres juzgadoras en nuestro país, las mujeres van ganado terreno en cuestiones de equidad, pero no se puede hacer sin ayuda de los juzgadores, la Asociación Mexicana de Juzgadoras, está jugando un papel fundamental en crear estos vínculos.
Platicamos con la Magistrada Lilia Mónica López Benítez, que es la Presidenta de la Asociación Mexicana de Juzgadoras y Magistrada de Circuito. Séptimo Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, y esto es lo que nos comenta de la situación de las juzgadoras en México, así como el trabajo de la Asociación.

¿Cuál es el objetivo de la Asociación Mexicana de Juzgadoras?
La Asociación nace en 2012 con el compromiso de eficientar la labor de las mujeres que impartimos justicia, para que la sociedad nos conozca y valore nuestro compromiso para resolver todos los asuntos que atendemos.
Hoy en día tenemos cerca de 300 juzgadoras en la república mexicana, lo que empodera a las mujeres juzgadoras. Desde el ámbito de nuestras competencias vamos trabajando de una manera unida y fortalecida para mejorar nuestro desempeño y preparar a las nuevas generaciones de juzgadoras, esto ha implicado preparar a secretarias de órganos jurisdiccionales a efecto de que tengan los conocimientos necesarios para participar en los concursos, a través de los cuales pueden ser nombradas Juezas de Distrito.
La Asociación trabaja con coordinadoras a nivel república mexicana por estado. En algunos casos nuestras coordinadoras estuvieron ocupadas atendiendo otros temas, por lo que varios compañeros, magistrados y jueces, decidieron coordinar los programas, de esta manera hubo una participación importante de hombres. Esto es un punto que también quiero destacar porque en esta capacitación la convocatoria fue abierta principalmente para mujeres, sin embargo, no quisimos excluir a los hombres, porque sabemos que la justicia la componemos mujeres y hombres, por lo tanto nuestros compañeros se inscribieron en este ejercicio, en este curso que culminaron satisfactoriamente. Ellos están agradecidos ya que consideran que no los hicimos a un lado, sino que le permitimos capacitarse, creo que este es el punto para hablar de igualdad, tenemos que trabajar en conjunto, no podemos trabajar segregados hombres y mujeres, sino ir sobre la marcha. Creo que este fue uno de los trabajos más importantes de 2018.
¿Cuáles son los retos de las juzgadoras?
Que la sociedad esté contenta con nuestro trabajo. Además de fortalecernos como mujeres juzgadoras y permanecer unidas para apoyar a las que vienen, creo que entonces podemos tener una respuesta social eficiente hacia todas las personas que llegan al sistema de justicia, federal o local. También queremos seguir abriendo nuestros espacios para que toda la gente se entere de cómo se imparte la justicia, qué es la justicia y los caminos que tiene dependiendo de sus necesidades.
¿Por qué ser juzgadora?
En mi caso tengo un compromiso con la sociedad y qué mejor que desarrollar este compromiso a través del sistema de justicia de mi país. Creo que nuestra función, o la función de las personas que juzgamos, es fundamental en un país democrático, en un país como el nuestro, donde cada uno de los poderes asume su propia función y a nosotros nos queda resolver, sobre todo al nivel que nos encontramos, a lo mejor no los casos de mayor impacto social, pero sí los casos que le interesan a las personas en general, el tema de una pensión alimenticia, la pérdida de la patria potestad, la pérdida de sus posesiones. Creo que tener personas capaces y comprometidas es una tarea indispensable del Estado a efecto de garantizar y dar certeza y seguridad jurídica.
¿Qué porcentaje de juzgadores son mujeres en México?
Aproximadamente, en todo el sistema de justicia a nivel nacional somos un 25% del total. En algunos tribunales nos enfrentamos a que hay más mujeres que hombres y viceversa, es muy difícil lograr un equilibrio, donde aún no hay una representación efectiva de mujeres. Todavía hay mucho que trabajar, pero se han dado grandes pasos con la Asociación.


