Los gobernadores de los distintos partidos políticos rechazaron a los “superdelegados” que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador propuso para su gobierno.
Los superdelegados serían la conexión entre el próximo presidente y los gobernadores de las 32 entidades federativas.
Los mandatarios señalaron que la subordinación ante dichos coordinadores estatales sería romper con el federalismo y la autonomía con la que cuentan.
Javier Corral (PAN) gobernador de Chihuahua refirió que no aceptará el mecanismo propuesto y no se subordinará a un mando militar en la estrategia de seguridad que Obrador anunció.
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Asimismo señaló que los gobernadores son responsables de la seguridad de sus entidades y afirmó que es inaceptable la intención de subordinar el mecanismo de coordinación en seguridad pública a la figura de los coordinadores estatales.
Carlos Mendoza (PAN) mandatario de Baja California Sur, coincidió con Corral y comentó que no se puede dejar de lado a las autoridades que tienen facultades constitucionales como son los gobernadores de los Estados.
Por su parte, Silvano Aureoles Conejo (PRD), gobernador de Michoacán coincidió y pidió que exista soberanía y autonomía de los estados.
Enrique Alfaro (MC) gobernador electo de Jalisco subrayó que la creación de los superdelgados vulnera la autonomía de los estados y rechazó que sean los responsables de la seguridad de cada entidad.
Quirino Ordaz Coppel (PRI-PVEM) de Sinaloa se pronunció a favor de que se reduzcan los índices de inseguridad y de trabajar en equipo con el gobierno federal con el objetivo de aprovechar todas las instancias y fortalecer la coordinación.


