El día de ayer, se llevó a cabo la XLV Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP), en Palacio Nacional; ahí, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer un decálogo para hacer frente a los altos índices de violencia en México.
A la Sesión, se citaron representantes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, de los poderes Legislativo y Judicial, el Fiscal General y 31 gobernadores de la república.
Los diez puntos que expuso el jefe del Ejecutivo, fueron:
- No permitir corrupción en las instituciones de seguridad: pues -se ha demostrado- es el principal problema del país y, en el caso de la seguridad pública, es nocivo, impide cualquier posibilidad de solución al problema.
- Marcar la frontera entre autoridades y delincuencia: Evitar componendas, complicidades en todos los niveles, que no gobierne la delincuencia, que no tenga poder, ni influencia.
- Trabajar de manera coordinada: esto es fundamental en los municipios, en los estados y en lo que corresponde al gobierno federal, coordinación. En lo que corresponde al gobierno federal, seguimos trabajando en conjunto, avanzamos. Que esta coordinación se dé a los gobiernos estatales, municipales y locales, que sumemos a esta causa en común de garantizar la seguridad pública.
- Mejorar el desempeño de policías estatales y municipales: Tener más policías, pues existe un déficit en general. Se cuenta con un alto número de municipios sin policías, hay invertir en tenerlos; se deben formar, capacitar, para estar al servicio de la sociedad; también, cuidar la integridad de los elementos reclutados; mejorar su fama pública por su buen desempeño, lealtad y entrega.
- Garantizar los derechos humanos: No más torturas, ni desapariciones. No se puede atacar la violencia con más violencia, esas actitudes autoritarias, inhumanas, no son válidas.
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- No olvidar las causas que originan inseguridad y violencia. No somos malos por naturaleza, las circunstancias llevan a algunos a tomar los caminos de las conductas antisociales. Hay que mejorar las condiciones sociales, hay que procurar el bienestar y atender a los jóvenes.
- Poner en el centro de nuestra atención esta demanda de seguridad; atender el problema todos los días. Tiene que haber perseverancia y atención directa de las más altas autoridades, no delegar la atención al problema de la seguridad y la violencia. Asumirlo de manera directa.
- Contar pronto con una Guardia Nacional fortalecida: participemos para que se consolide la corporación. Esto es un esfuerzo e iniciativa apoyada, respaldada por todos. Los gobernadores están de acuerdo con ella.
- Mejorar las condiciones salariales, las prestaciones sociales de policías y de todos los que trabajan para la seguridad pública: es un servicio a la sociedad, de primer orden, muy importante. Tenemos que concebir el servicio que presta el policía, igual que el servicio que presta el médico y el maestro.
- Celebrar y alentar las iniciativas que están tomando organismos autónomos: se requiere de ministerios públicos capacitados y honestos; también, celebrar la iniciativa de renovación con plena autonomía, tanto de la Fiscalía, como del Poder Judicial; mejorar el trabajo, la ética y la solidaridad de jueces, magistrados y ministros.


