Ayer por la tarde, el presidente Andrés Manuel López Obrador, citó en Palacio Nacional a diversos miembros del sector privado de nuestro país para dar a conocer la dinámica del sorteo con premios por el valor del avión presidencial que organiza el Ejecutivo Federal.
Entre los invitados a adquirir un boleto para el sorteo, destacó la presencia de Emilio Azcárraga, presidente del Grupo Televisa; Carlos Slim, dueño de Grupo Carso; Carlos Bremen, director de Grupo Financiero Value; Carlos Salazar, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE); y Carlos Peralta, director de IUSA.
A la reunión asistieron algunos niños gritones de la Lotería Nacional, quienes llevaban muestras del boleto que será puesto a la venta para la rifa a partir del próximo domingo primero de marzo; cabe resaltar que este sorteo se celebrará el 15 de septiembre y espera recaudar 3.000 millones de pesos -160 millones de dólares- aproximadamente.
Recordemos que, al inicio de su gestión, AMLO autorizó que el Boeing 787 -valorado en 130 millones de dólares- fuese puesto en venta; por este motivo se trasladó a Estados Unidos, donde aún permanece.
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Aunado a ello, en las conferencias matutinas del Presidente se dio a conocer que este sorteo entregará 100 premios de 20 millones de pesos -1.1 millones de dólares- cada uno; los fondos recolectados se emplearán para la compra de equipo médico en beneficio de los hospitales públicos de México.
El mandatario insistió en que la rifa «no es del avión en sí, sino del dinero equivalente a esta costosa aeronave. Mientras, el vehículo permanecerá resguardado por la Fuerza Aérea durante dos años, en tanto se vende definitivamente”.
Aunque fueron bastas las especificaciones del concurso, la gran mayoría de los invitados evitó dar respuesta a la cuestión de saber comprarían los “cachitos” para la convocatoria del Gobierno Federal.


