Como parte de los seis lineamientos que debían ser modificados a fin de armonizarse con lo estipulado en el Tratado comercial entre E.U, Canadá y México, circuló un anteproyecto para reformar el Código Penal Federal y la Ley Federal de Derechos de autor para sancionar, hasta con 10 años de prisión o mil días de multa, a quien venda, distribuya o fabrique copias de material protegido por el derecho de autor. De igual forma a quien decodifique, reciba o distribuya señales satelitales de contenido como Netflix o Youtube. Asimismo, contempla la eliminación de contenido que no tenga consentimiento del autor en redes sociales, sin llegar a juicio, cosas que actualmente suceden. Semanas antes de esta propuesta, el senador Ricardo Monreal Ávila presentó una iniciativa similar para sancionar penalmente la piratería, quizá sólo era cuestión de timing. Lo más cuestionable es que a semana y media de la entrada en vigor se anunciara el periodo extraordinario, en los dos últimos días de junio, la discusión y aprobación del paquete legislativo fundamental para la entrada en vigor del T-MEC, con la excusa de la pandemia y la suspicacia de un plan con maña para poder aprobar las leyes en fasttrack.


