A pesar de que no existe algún tipo de legislación en México que regule estas figuras jurídicas, existen elementos básicos para su registro y protección que deben de ser conocidos.
Un nombre de dominio es una cadena de caracteres alfanuméricos que cumple un formato y normas establecidos, en la que se traduce una dirección IP de una máquina. En el día a día, un nombre de dominio es aquella dirección de internet con la cual identificamos un sitio, una empresa, un negocio, e incluso marcas, organismos, empresas y personas. Los nombres de dominio permiten identificar los equipos conectados a la red, su localización y su uso fácil y accesible a cualquier persona, ya que sin su ayuda cada vez que alguien quisiera acceder a un sitio web tendría que utilizar una combinación de caracteres alfanuméricos, por ejemplo, http://66.102.7.99 en lugar de http://google.com.
El registro de nombre de dominio tiene que hacerse ante algún registrador, una empresa que vende dominios de internet a cambio del pago de una cuota anual por el mantenimiento del mismo. El registrador de dominios debe estar acreditado por el Internet Corporation for Assigned Names and Numbers (ICANN) para poder venderlos o formar parte de una cadena de distribución. Cada registrador puede poner normas distintas respecto a qué dominios permite registrar.
El procedimiento de registro es muy sencillo, únicamente hay que ingresar al sitio de algún registrador, como www.akky.mx, y verificar si el nombre de dominio que estamos buscando registrar se encuentra disponible. Cabe señalar que los términos .org, .gob, y .edu, se encuentran reservados para organizaciones, gobierno e instituciones educativas, razón por la cual es necesario acreditar esta calidad para obtener este tipo de nombres de dominio.
El abuso sobre el uso y registro de nombres de empresas conocidas o personas famosas para distinguir nombres de dominio ha sido una cuestión con la cual sus titulares han tenido que lidiar, ya que el dinamismo y agilidad de los actos y operaciones que transcurren minuto a minuto en internet impiden por completo un sistema de registro complejo, requisitos exigentes y hechos a demostrar.
El hecho de que los nombres de dominio sean registrados sin controles estrictos tiene como razón fundamental conservar la esencia del internet: la facilidad y rapidez para conectar a una persona con otra en cualquier parte del mundo.
Las disputas respecto al registro de un nombre de dominio tienen dos vertientes, la primera respecto a la titularidad (por ejemplo nombres de personas), le segunda está relacionada con la propiedad industrial, a saber, respecto de marcas registradas. Ambas son resueltas por el Centro de Mediación y Arbitraje de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).
Es importante señalar que este procedimiento no es opcional, ya que cualquier persona que haya registrado un nombre de dominio está obligada a someterse a la Política de Solución de Controversias en Materia de Nombres de Dominio para .MX.
Mediante este procedimiento, la persona que considere tener un mejor derecho sobre el nombre de dominio registrado puede solicitar la transferencia o cancelación del mismo. En este caso será necesario acreditar la totalidad de las siguientes circunstancias:
- Cuando el nombre de dominio registrado es idéntico o similar hasta el punto de crear confusión respecto a una marca de producto o de servicios, sobre la cual el demandante (la persona que presenta la demanda) tiene derechos.
- El titular del nombre de dominio no tiene derechos o intereses legítimos respecto del nombre de dominio objeto del procedimiento.
- El nombre de dominio ha sido registrado y se utiliza de mala fe.
El procedimiento de solución de controversias será resuelto por un grupo de expertos, que podrá ser integrado por uno o tres miembros.
La solución de controversias de nombres de dominio no debe confundirse con un arbitraje, dado que carece de cláusula arbitral, la cual es indispensable para su existencia. Este procedimiento tiene su origen en las políticas generales de nombres de dominio, en el que la persona que solicitó el registro aceptó los términos de las políticas, el reglamento y además se somete a cualquier procedimiento de disputa y no a un contrato bilateral en el que están determinadas las partes involucradas.
Cabe señalar que el proceso de registros de nombres de dominios de internet no confiere derecho alguno sobre el uso de nombres y marcas comerciales, por lo que es mejor que los interesados en usar este método para competir en el mercado procuren seguir una política preventiva y asegurarse, hasta donde sea posible, de que no existan marcas registradas iguales o similares. En tal caso, es prudente efectuar el registro de la marca junto con la inscripción del nombre de dominio.
“Cabe señalar que el proceso de registros de nombres de dominios de internet no confiere derecho alguno sobre el uso de nombres y marcas comerciales, por lo que es mejor que los interesados procuren seguir una política preventiva y asegurarse de que no existan marcas registradas similares.”
A continuación se ofrece una lista de los nombres de dominio más valorados.[1]
- com/ 49.7 millones (2010).
- com/ 35.6 millones (2010).
- com/ 35 millones (2007).
- com/ 30.18 millones (2012).
- com/ 18 millones (2009).
- com/ 17 millones (2015).
- com/ 16 millones (2009).
- com/ 13.130 millones (2008).
- com/ 13 millones (2010).
- com/ 11 millones (2001).
[1] Disponible en: https://www.genbeta.com/web/los-25-dominios-mas-caros-de-la-historia


