El anuncio que hizo el Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer sobre el procedimiento iniciado para cesar a 1255 maestros paristas de la CNTE, por no haber acudido a las aulas a impartir su clase en más de 4 días consecutivos, con motivo del inicio del presente ciclo escolar, tiene sin duda dos caras de la misma moneda: por un lado, la noticia manda una positiva señal de que, al menos en su área, se aplicara la ley a los conflictivos maestros disidentes.
Sin embargo, la otra cara de la moneda, desde la perspectiva de la «negociadora» Secretaría de Gobernación, este proceso de despedido laboral no solo recrudece el conflicto magisterial, sino que también ahonda las diferencias con los lideres magisteriales que están aprovechando la tolerante actitud del gobierno federal para no utilizar a la fuerza pública para acabar con los negativos y nefastos bloqueos y marchas.
El Secretario Nuño detallo que son 1239 maestros de Oaxaca a quienes se les ha iniciado el proceso de separación de sus funciones y a 16 de Guerrero. Agrego que igualmente se les aplicaran sanciones económicas a más de 40 mil maestros y trabajadores faltistas de Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Michoacán, lo que seguramente provocara que se radicalice aún más el movimiento magisterial y que se profundicen sus diferencias con el titular de SEGOB, Miguel Ángel Osorio Chong.
A pesar de las buenas y vigorosas intenciones de Aurelio Nuño, todo hace suponer que la actitud débil que ha demostrado el Gobierno de la República, al no hacer uso legitimo de la fuerza para imponer la ley y particularmente, para quitar los plantones que han hecho quebrar a cientos de pequeños y medianos comercios en Oaxaca, dará marcha atrás en estas decisiones de la SEP y al final no habrá sanciones para los maestros faltista. Y que, poco a poco, serán liberados los maestros detenidos por acciones delictivas. O sea, que se seguirá «negociando» la aplicación de Ley General del Servicio Profesional Docente y no pasara nada con los maestros de la CNTE.
¿Cómo podemos con estos ejemplos avanzar en México hacia una real Cultura de la Legalidad, si en las narices del Secretario del Interior se transgrede cínica y burlonamente la ley, en lugar de procurar su cumplimento? Todo hace suponer que si nuevamente se doblan ante los violentos e irracionales maestros, la factura se la cobraran caro en el 2018 los ciudadanos !y los empresarios¡ al gobierno de Peña Nieto.


