El pasado lunes, el Gobierno de México dio a conocer que hemos entrado en estado de emergencia sanitaria nacional, a raíz de la pandemia del virus COVID-19; pues la Secretaría de Salud contabilizó -hasta anoche- 28 decesos, 1,094 casos positivos, y una curva epidemiológica en “fase de ascenso rápido”.
Marcelo Ebrard Casaubón, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), expuso que dicha medida se consolidó durante una reunión con el Consejo de Salubridad General; asimismo, declaró que la Secretaría de Salud será quien determine las medidas que se implementarán para enfrentar esta crisis sanitaria y sus efectos en el país. Cabe destacar que las medidas estarán vigentes hasta el próximo 30 de abril.
El canciller recordó que, dentro de las medidas, se contempla la protección de trabajadores, a quienes no se les puede prohibir su salario durante ese periodo, según estipula la ley.
Entretanto, Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, reveló las medidas acordadas durante la reunión antes citada:
- Suspender inmediatamente -y hasta el 30 de abril- las actividades no esenciales en el sector público y privado
- No realizar reuniones o congregaciones de más de 50 personas
- Cumplir el resguardo domiciliario voluntario
- Mayores de 60 años, así como personas con hipertensión, diabetes, insuficiencia renal o embarazo deberán dejar de trabajar, aunque se encuentren empleadas en sectores esenciales.
- Después del 30 de abril, las autoridades decidirán cómo se realizará el regreso escalonado a las actividades
- Postergar hasta nuevo aviso encuestas y censos
Por último, López-Gatell sentenció que «la emergencia sanitaria por causa relacionada con la epidemia de coronavirus, no quiere decir un estado de excepción; lo digo porque ya empiezan a circular las especulaciones de que podría haber un toque de queda, desabasto, pero no es así».


