Partamos de señalar que los datos personales son cualquier información relacionada con nosotros, en este sentido, constituyen datos personales tu nombre, teléfono, correo electrónico, RFC, CURP, domicilio, fotografía, o huellas dactilares; firma, fecha de nacimiento, edad, nacionalidad, estado civil, información fiscal, cuentas bancarias, trayectoria educativa, así como cualquier otro dato que pueda identificarte.
La Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares, reconoce que existen datos personales más sensibles que otros, cuyo mal uso o divulgación no autorizada nos pone en una situación más vulnerable. La ley los define como aquellos que de divulgarse de manera indebida, afectarían la esfera más íntima del ser humano, algunos ejemplos son el origen racial o étnico, estado de salud, información genética, creencias religiosas, filosóficas y morales, afiliación sindical, opiniones políticas, preferencias sexuales entre otros, estos datos requieren aún mayor protección y además requiere nuestro consentimiento expreso y por escrito para su uso a través de firma autógrafa, firma electrónica, o cualquier mecanismo de autenticación.
En nuestro día a día proporcionamos estos datos a infinidad de personas ya sea físicas o morales por motivo de los servicios que contratamos o simplemente de las actividades que realizamos, estas personas están obligadas por la Ley a implementar medidas que garanticen que esos datos están protegidos.
Nuestros datos personales deben ser salvaguardados primordialmente por cuestiones de nuestra seguridad y porque es nuestro derecho, ya que éstos revelan mucho de quiénes somos, nuestros gustos, economía, salud, preferencias etcétera y los daños que se pueden generar por el mal uso van desde las molestas llamadas de compañías con las que ni siquiera tenemos contratado un servicio o correos electrónicos, hasta temas tan graves como lo son el robo de identidad y el chantaje que ponen en peligro nuestra integridad y tranquilidad.
La protección de nuestros datos personales, es un derecho de reciente regulación jurídica en primer lugar por la nueva era de las telecomunicaciones que vuelven más riesgoso el que nuestros datos se vallan difundiendo con mucha facilidad afectándonos en nuestra esfera, así mismo, se consideró que “el derecho a la intimidad y a la privacidad es uno de los derechos humanos esenciales que dan contenido y substancia a la dignidad humana” por ello, cada uno de nosotros tenemos la facultad de decidir a quién proporcionamos estos datos, de igual forma, podemos exigir que sean utilizados únicamente para la finalidad para la cual han sido recabados, en esto consiste nuestro derecho de protección de datos personales “es la facultad que nos otorga la Ley para que como únicos dueños de nuestros datos, decidamos a quién proporcionar esa información cómo y para qué y que aparte te permite acceder, rectificar, cancelar y oponerte al tratamiento de tu información personal. Por sus iniciales, son conocidos comúnmente como derechos ARCO».
Es decir, si tú ya diste tus datos pero éstos son inexactos o incompletos puedes rectificarlos, puedes pedir la cancelación de los mismos de la base de datos e incluso puedes oponerte al tratamiento. ¿Cómo? Verifica en el aviso de privacidad de la persona a quien se los diste, generalmente es a través de una solicitud que deberás hacer por correo electrónico o una llamada, si el responsable de recabar tus datos no cuenta con un aviso de privacidad, teniendo uno no dice cómo puedes oponerte o cancelarlos, si no te contesta a tu solicitud o aun contestándote sigue utilizando tus datos, está violando la ley y podría hacerse acreedor a una sanción.
Los responsables de recabar nuestro datos tienen la obligación de darnos a conocer la información que recaban y con qué fines, a través de un aviso de privacidad el cual es un documento físico, electrónico o en cualquier otro formato en donde además se establece como se garantiza el uso y no divulgación de los mismos. Los medios para ejercer los derechos ARCO, si se recaban datos sensibles, los medios por los que se informarán los cambios en el mismo, así como si transfieren nuestros datos a terceras personas, lo cual es válido siempre que dicha trasferencia esté justificada y cuenten con nuestro conocimiento.
Si alguna empresa o persona no respeta tu derecho a la protección de tus datos personales, puedes acudir al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) quien es la autoridad garante en materia de protección de datos ya que está facultado para imponer infracciones y sanciones a quienes hagan mal uso de los datos personales la Ley le ha otorgado la facultad de vigilar su debida observancia por parte de los entes privados que posean datos personales.


