El juicio de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera inicia este lunes en una corte federal de Nueva York enfrentado dos visiones distintas de un hombre que es considerado por la fiscalía como uno de los criminales más peligrosos en la historia moderna.
Guzmán, de 61 años de edad, es en cambio presentado por su defensa como un hombre cuya peligrosidad ha sido acrecentada por los medios, que no dirigió a una organización criminal y cuya acusación está basada en testimonios de sujetos con incentivos para complacer a la fiscalía.
Con 11 cargos en su contra, ajustados luego de los 17 cargos que enfrentará tras su extradición de México en enero de 2017, Guzmán se ha declarado inocente.
De manera concreta, la fiscalía ha atribuido 33 asesinatos a Guzmán, a fin de respaldar el cargo más importante que enfrenta el acusado, que se refiere a operar una “empresa criminal continua”.
La pena por ese cargo es de prisión obligatoria de por vida. Los abogados Eduardo Balarezo y Jeffrey Lichtman, apoyados por William Purpura, han sostenido con base en evidencia presentada por la propia fiscalía que Guzmán no era el líder del Cártel de Sinaloa, por lo que nunca tuvo el poder para ordenar ejecuciones.
La defensa podría buscar no tanto que Guzmán fuera declarado inocente, sino solo que la evidencia no fuera lo suficientemente contundente como para convencer de manera unánime a todos los miembros del jurado de su culpabilidad.
En ese sentido, la defensa intentó sin éxito que la acusación no vinculara a Guzmán con asesinatos. Finalmente, ninguno de los cargos que enfrenta Guzmán en la corte del distrito este de Nueva York se relaciona a crímenes de violencia; se refieren a tráfico de drogas, lavado de dinero y posesión de armas.
La selección de los jurados inicia este lunes, en tanto que el juicio propiamente dicho arrancará el martes 13 de noviembre.


