El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), organización no gubernamental, denunció ante la Profepa y la Agencia de Seguridad, Energía y Medio Ambiente (ASEA), la realización de trabajos del proyecto de refinería en Dos Bocas, Tabasco, ya que estos trabajos avanzan en un terreno donde ya fueron desmontadas 300 hectáreas de selva y manglares a pesar de no contar con autorización de impacto ambiental ni cambio de uso de suelo.
Señaló como responsables a Pemex y a la compañía SCCA, contratada por la paraestatal, así como a quien resulte responsable de violar los ordenamientos que regulan tanto la protección al medio ambiente y la preservación del equilibrio ecológico.
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Del igual manera para la agrupación, es cuestionable emprender una consulta sobre la viabilidad de la refinería, como la que ocurrirá el próximo 24 y 25 de noviembre, cuando la obra ha comenzado con irregularidades y omisiones de las autoridades, preguntándose “¿cómo se va a consultar un proyecto que ya se inició, en donde ya se limpió el terreno y se está destinando presupuesto del próximo año?, ¿cómo se consultará algo que ya se decidió?, no sé si es una burla», expuso Alanís Ortega, presidente y fundador de Cemda.
Mediante la denuncia, el Cemda pidió a la ASEA y a la Profepa ordenar medidas de urgente aplicación para evitar que el desmonte de vegetación y la construcción de la nueva refinería continúen afectando los ecosistemas y recursos naturales de la región.
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