Ernestina Godoy Ramos, procuradora capitalina, y Enrique Alfaro, gobernador de Jalisco, acusaron a las autoridades de las administraciones pasadas de Jalisco y CDMX de maquillar las estadísticas de incidencia delictiva.
Ernestina Godoy Ramos, afirmó que la anterior administración manipuló cifras de delitos de alto impacto de los años 2016 y 2017, las cuales fueron clasificadas como denuncia de hechos con el fin de demostrar una disminución en las estadísticas criminales.
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De acuerdo con Godoy Ramos, se encontró “un sistema informático donde se le daba un manejo faccioso a la información; se manipulaban para demostrar disminución en las estadísticas delictivas criminales”. Además, de 5,000 carpetas clasificadas como denuncia de hechos, 3,200 están mal clasificadas.
Por su parte, Enrique Alfaro informó que la Fiscalía de Jalisco hizo lo mismo con las cifras presentadas en los últimos años ante instancias federales en torno a la incidencia delictiva.
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La evidencia recabada por el Consejo Estatal de Seguridad Pública de Jalisco y su Comisión Ejecutiva, demostró que las cifras oficiales de delitos en el estado, consignadas las carpetas de investigación, no concuerdan con los reportes de las policías municipales, por lo que se instruyó al Fiscal del Estado a realizar una investigación detallada.
Los resultados presentados al Consejo evidenciaron graves irregularidades. Como consecuencia, el gobernador se comunicó con el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, para solicitar “una auditoría completa e integral de la información que envían todos los estados”, con la finalidad de detectar la manipulación de información de este tipo en otros lugares del país.


