Después del desencuentro entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial propiciado por la austeridad republicana del gobierno federal, la Suprema Corte de Justicia de la Nación accedió a reducir los salarios de los ministros y consejeros, uniéndose así a la política de austeridad del Presidente AMLO. En medio de la controversia, amparos y plantones, la Corte cambió de presidente, y tanto el saliente, Luis María Aguilar Morales, como el entrante, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, hicieron un llamado a la prudencia y defendieron la autonomía del Poder Judicial que la Ley de Remuneraciones de los Funcionarios Públicos ponía en entredicho. Sin duda, la presión social y política coadyuvaron en la decisión de los ministros de reducir en un 25% sus salarios. Reiteraron que la reducción obedecía al ejercicio de la autonomía e independencia del Poder Judicial, como medida de austeridad y racionalidad en el gasto. Siguiendo el ejemplo, los consejeros de la Judicatura y los magistrados del TRIFE también redujeron sus percepciones. No obstante, jueces de distrito y magistrados de circuito las mantuvieron íntegras. Al rendir protesta, el Ministro Zaldívar, como cabeza de la Corte y del CJF, anunció que la estructura administrativa del Consejo se reduciría obedeciendo a la política de austeridad. El gesto de austeridad y solidaridad de los ministros y del Poder Judicial en general motivó que se volviera a un ambiente de calma luego de la tensión generada entre los Poderes de la Unión en los meses pasados. A pesar de ello, la percepción de la sociedad sigue siendo negativa por considerar excesivos los salarios de los altos funcionarios del Poder Judicial. Entre los retos de Arturo Zaldívar está el de devolver la confianza a la ciudadanía. Ya veremos qué otros retos le tocará enfrentar.


