Cuando el líder de La Luz del Mundo, Naasón Joaquín García, causó polémica por organizar un evento cultural, según la secta religiosa y algunas personas en el gobierno, en el Palacio de Bellas Artes, nunca se imaginó que casi un mes después la “sorpresa” sería su arresto por 26 cargos de abuso sexual de menores y trata de personas en California, Estados Unidos. El 15 de mayo en un supuesto concierto en el Palacio de Bellas Artes, Naasón, quien ocupó el palco presidencial, fue homenajeado con un concierto, El guardián del espejo, acto que causó indignación por violar el Estado laico. Ni tardos ni perezosos, el INBAL y el presidente de la República rechazaron las acusaciones. Incluso en una conferencia matutina, Andrés M. López Obrador, pidió a la secretaria de Cultura que explicara lo ocurrido. No obstante, el vocero de la Secretaría de Cultura, Antonio Martínez Velázquez, dijo que sí hubo un intento por mal utilizar el recinto y que el caso se estudiaría, y, en caso de haber cuestiones jurídicas, proceder. Esa noche de regocijo la organizó un senador del Partido Verde, Rogelio Zamora, quien acompañó al autoproclamado apóstol, al igual que algunos senadores de Morena, como Sergio Mayer y Martí Batres, quienes más tarde desconocieron al apóstol una vez que se presentó el arresto. Por supuesto, el tema ha escalado las esferas religiosas pues pone al descubierto una secta delictiva durante generaciones. La Corte Superior de California impuso una multa de 50 millones de dólares a García y aplazó la acusación formal para el 21 de junio (después del cierre de esta edición). Como defensores de la justicia, contamos con que las víctimas obtengan justicia pronta y expedita.


