Aunque las comisiones de Relaciones Exteriores; Economía; Puntos Constitucionales, y de Relaciones Exteriores América del Norte manifestaron de manera unánime su postura en favor de aprobar el Tratado de comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, la votación se realizará el viernes después que de concluya la comparecencia del secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón.
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“Se acuerda suspender los trabajos, temporalmente, una vez que ha concluido la discusión de los asuntos, y proceder a declarar un receso para recoger las firmas correspondientes, de aquí al viernes en la tarde”, explicó el senador Gustavo Madero, presidente de la Comisión de Economía.
Los legisladores señalan que hay consenso acerca de lo conveniente del tratado para el país.
La comparecencia del canciller sólo es para aclarar algunas dudas, según el senador Cristóbal Arias Solís (Morena).
Lo no tan positivo
La comisión de Hacienda y Crédito Público, a pesar de haber aprobado el dictamen, planteó que en cuanto a las nuevas reglas en el sector agropecuario y de propiedad intelectual que se plantean en el T-MEC, tendrán un impacto negativo en el costo de medicamentos y en apoyo a pequeños productores del campo.
El documento aprobado por unanimidad reconoce aspectos no tan positivos para México, como el caso de propiedad intelectual. En esas reglas se incluye la información sobre las fórmulas de medicamentos biotecnológicos, aspecto que afecta al 79 por ciento de las compras del sector salud público.
Por su parte, la Asociación Mexicana de las Industrias de Innovación Farmacéuticas afirma que el T-MEC brinda certeza jurídica para las inversiones en investigación farmacéutica en el país. Sin embargo, la protección de 10 años que se estableció en el Tratado, significa una traba para el ingreso de los medicamentos biocomparables (los similares de los biotecnológicos).
En lo que refiere al capítulo agropecuario del acuerdo comercial, el Frente Auténtico del Campo consideró que éste no traerá beneficios para los pequeños campesinos, debido a la asimetría existente en materia de competitividad entre los tres países.
Cabe señalar que mientras en México los pequeños productores reciben apoyos de entre 70 y 80 dólares anuales, los productores en Estados Unidos superan los 30 mil dólares por año.


