El Congreso de la Ciudad de México aprobó la reforma a la Ley de Austeridad, Transparencia en Remuneraciones, Prestaciones y Ejercicio de Recursos que permitirá al gobierno capitalino modificar el presupuesto sin necesidad de aval del Congreso local, en caso de emergencia sanitaria o desastres naturales.
La reforma ya publicada en la Gaceta oficial de la CDMX permitirá aplicar medidas de disciplina y equilibrio presupuestario para enfrentar problemas en la capital, argumenta.
Las modificaciones presupuestarias sólo podrán realizarse en el ejercicio fiscal en el que ocurran las emergencias, siempre y cuando hayan reducido de manera concurrente los ingresos de recaudación mensual.
De esa manera, el Ejecutivo local ordenará a dependencias, órganos desconcentrados, alcaldías a reducir su Presupuesto de Egresos en los rubros de gasto sin afectar los programas sociales.
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En caso de que las dependencias no realicen los ajustes, lo hará la Secretaría de Finanzas. Mientras que el Poder Judicial, Legislativo y órganos autónomos se deberán coordinar con la secretaría para adecuar su presupuesto en un plazo de 10 días naturales.
Si no se llega a un acuerdo el Ejecutivo deberá enviar la propuesta al Congreso para que la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública determine la aprobación en un plazo de 15 días.
Se deberá reportar la modificación en un apartado especial del Informe Trimestral y de la Cuenta Pública, que detalle el monto de gasto reducido, composición, desagregado por Unidades Responsables del Gasto, y los fundamentos a detalle de los ajustes.
En conferencia virtual, la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, señaló que, ante la actual emergencia sanitaria, apela a la comprensión y cooperación de las dependencias, órganos autónomos y alcaldías por lo que no será necesario un recorte forzoso.
Añadió que alcaldes y titulares de los órganos autónomos han sido solidarios. Adelantó que el mayor recorte será en el gobierno central y en alcaldías un 8 por ciento, aunque siguen en pláticas.
Sin embargo, legisladores del PAN y PRD critican la reforma porque consideran que generará discrecionalidad y arbitrariedad en el uso de recursos.


