Durante el análisis de la minuta para crear la Guardia Nacional, especialistas debatieron sobre los principios de constitucionalidad y convencionalidad de este cuerpo policiaco.
Sergio López Ayllón, director del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), señaló que, si bien la minuta establece de manera expresa que la Guardia Nacional tiene un carácter civil, otras de sus disposiciones contienen elementos que generan una evidente contradicción y crean un híbrido constitucional muy peligroso, pues indican que su operación recae en el ámbito militar.
Señaló, además, que este tema podría ser llevado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo que podría declarar la inconvencionalidad del mando castrense de la Guardia. Ya se ha pronunciado enfáticamente sobre los riesgos que implica el uso de militares en tareas de seguridad pública, precisó. Por lo que propuso modificar la minuta para que, sin ambigüedad, se establezca que este cuerpo policiaco sea un órgano inequívocamente civil.
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Por su parte, Santiago Corcuera Cabezut, catedrático de la Universidad Iberoamericana, pidió a los senadores que, ante las contradicciones que contiene la minuta, ésta sea rechazada. Recordó que los tratados internacionales que ha suscrito el país generan obligaciones y responsabilidades del Estado mexicano frente a la comunidad internacional. Si la Guardia no se ajusta a dichas obligaciones, eventualmente llegará el momento en que la CIDH declare inconvencional esta reforma constitucional.
Álvaro Vizcaíno Zamora, afirmó que la base para la creación de la Guardia Nacional no debe ser la Policía Federal, ya que debilita una de las mejores instituciones del gobierno para realizar tareas de seguridad pública. Refirió, además, que la Guardia no requiere sólo de un mando civil, sino de un ADN civil, pero, sobre todo, de una planeación y presupuesto que refleje la importancia que el Estado mexicano da a la principal propuesta de seguridad del sexenio, pues el recurso destinado no alcanza para su implementación.
Raúl Mejía Garza, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), expresó que, si fuese cierto que la Guardia Nacional está planteada como una institución de carácter civil, para tareas de seguridad sería innecesario hacer modificaciones constitucionales.


