La decisión que va a tomar la Corte es una decisión trascendente porque se va a resolver si se acepta el que en los hechos se aplica la democracia participativa, eso es lo que está en cuestión, manifestó el presidente Andrés Manuel López Obrador el día de ayer en su conferencia matutina.
En vísperas de la discusión en la Suprema Corte de Justicia de la Nación acerca de la constitucionalidad de la consulta popular para enjuiciar a expresidentes, el mandatario señaló que ya en la Constitución se establece el derecho del pueblo a ser consultado, “esto va más allá del margen estrecho de la legalidad y no deja de ser legal”, dijo.
Por lo que, si la Corte falla en contra de la consulta, él “de inmediato estaría enviando una reforma, una iniciativa de reforma al 35” para proteger la democracia participativa.
En ese sentido, manifestó que su compromiso y responsabilidad es que los métodos democráticos como la consulta, el plebiscito, el referéndum y la revocación de mandato se lleven a cabo.
Añadió “es muy sencillo de explicar: se quiere que el pueblo sólo vote cada tres, cada seis años para tener representantes o se quiere que además de que el pueblo elija a sus representantes cada tres, cada seis años, pueda ser consultado cuando se trate de asuntos trascendentes, de todo aquello que tiene que ver con el interés general.”
Consideró que el argumento del ministro Luis María Aguilar Morales no es válido pues no se violan los derechos humanos de los implicados al realizar la consulta.
Enfatizó que en la solicitud “se establece con mucha claridad que, en el caso de que el pueblo de México decida que sean juzgados los expresidentes, se actúe de conformidad con los procedimientos legales, que se aplique lo que se conoce como el debido proceso, esto es que los acusados tengan el derecho a la defensa y que no se les violen sus garantías, así de claro.”
Señaló que cada poder debe asumir su responsabilidad y que no se pide un juicio sumario, son procesos, dijo, en los que intervendrá la Fiscalía y jueces.
“Queremos que se aplique un auténtico Estado de derecho, pero que ya no haya impunidad, que se castigue por igual a todos, que no haya privilegios, esto es lo que va a ayudar a purificar la vida pública de México”, concluyó.


