De acuerdo con el Congreso Agrario Permanente (CAP), la Unidad de la Fuerza Indígena y Campesina (UFIC) y el movimiento campesino El Campo es de Todos, los resultados de los 17 nuevos programas sociales establecidos por la administración federal son exiguos.
Por ejemplo, el Programa de Fertilizante no cumple con el objetivo de incrementar los rendimientos de los cultivos, Sembrando Vida no introduce a la población a la línea de bienestar rural y Producción para el Bienestar sólo mantiene la baja productividad de los pequeños y medianos productores debido a la falta de liquidez, así lo advirtieron Isidro Pedraza Chávez, representante de El Campo es de Todos y de la UFIC y Juan Carlos Ramírez, coordinador del CAP en el estado de Hidalgo.
Pedraza anunció un foro nacional con organizaciones sociales que se llevará a cabo este mes con académicos especializados en el medio rural, líderes sindicales y legisladores federales para analizar los programas sociales para el agro, en donde se analizarán los programas Sembrando Vida, Fertilizantes y Jóvenes Construyendo el Futuro.
El dirigente de la UFIC hizo un llamado a Víctor Villalobos Arámbula, encargado de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), para evaluar los resultados del Programa de Fertilizante, ya que considera que proporcionar directamente el fertilizante es una acción dudosa y sin resultados visibles, como se puede comprobar con la situación del estado de Guerrero a nivel estatal y municipal.
Y consideró que el Programa de Fertilizante “no garantizará las metas nacionales del Plan Nacional de Desarrollo en materia de autosuficiencia alimentaria”, cuyo objetivo es que el país alcance la autosuficiencia alimentaria de maíz y frijol en 2021, y de arroz para el año 2024.
En cuanto al Programa Sembrando Vida, consideró que se debe evaluar si es o no un modelo consistente para generar ingresos, aumentar producción y recuperar tierras hoy deforestadas o degradadas, con “el impulso de plantaciones agroforestales donde se combinan cultivos anuales tipo milpa básicamente para el autoabasto, árboles frutales que en pocos años producirán para el autoconsumo y la comercialización, y árboles maderables que constituyen una inversión de largo plazo”.
Respecto al Programa Producción para el Bienestar consideró que “un número limitado de productores tienen la posibilidad de acceder a los componentes para mejorar su productividad”.


