Después del asesinato del juez federal Uriel Villegas Ortiz y de su esposa, Verónica Barajas Guerra, el senador Ricardo Monreal Ávila propone legislar la figura del “juez sin rostro’’ o “juez sin nombre’’, con el fin de proteger a los juzgadores de asuntos relacionados con delincuencia organizada y casos de corrupción de funcionarios y políticos.
Monreal Ávila informó que es necesaria una reforma integral en materia de procuración y administración de justicia, para materializar los profundos cambios que la sociedad añora. Es necesario respaldar la función jurisdiccional con garantías reforzadas de seguridad para los encargados de impartir la justicia.
De acuerdo con el senador, el Estado mexicano está obligado a garantizar la seguridad y la protección de los operadores de justicia, no sólo por ser una máxima constitucional, sino por los compromisos asumidos a través de diversos instrumentos internacionales.
La materialización del principio del enjuiciamiento penal y del debido proceso establece la inmediación del Juez con las partes, lo que implica que el juzgador debe estar frente a las personas imputadas en todas las audiencias, es decir, en exposición directa.
Esta situación hace impostergable la renovación del sistema de justicia penal, mediante la creación del Código Penal Único para transitar de un sistema de justicia opaco, anacrónico y poco efectivo, a uno dinámico, accesible y transparente, consideró Monreal.
Asimismo, la propuesta del senador considera la implementación de esquemas de capacitación y profesionalización permanentes para los cuerpos policiales y elementos de la Fiscalía, que incluyen el respeto a los derechos humanos y la perspectiva de género como ejes fundamentales de su actuación.


