En el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de Transparencia Internacional 2019, México subió ocho lugares con respecto al 2018.
De 180 países analizados, México se ubicó en el 130– en 2018 estuvo el 138- junto a Laos, Maldivas, Mali, Myanmar y Togo.
Los países con mejor percepción son Nueva Zelanda y Dinamarca, empatados en el primer sitio; y completan el top 5 Finlandia, Singapur, Suecia, y Suiza.
Entre los países que perdieron lugares se encuetran Canadá, Nicaragua y Australia. Siendo Siria, Sudán del Sur y Somalia los tres últimos.
En cuanto a México, el IPC señala que uno de los factores positivos para la mejora del país fue la reforma anticorrupción y la creación de la Fiscalía General de la República, por ser autónoma.
IPC reporta este año estancamiento o retroceso en más de dos tercios de países, incluso potencias económicas, en sus esfuerzos anticorrupción.
La Secretaría de la Función Pública celebró los buenos datos y los atribuyó a la estrategia gubernamental.
Asimismo, destacó el combate de los conflictos de interés, considerar la corrupción y el fraude electoral como delitos graves y el combate a la impunidad.
Enfatizó que aún no se ven reflejadas otras acciones gubernamentales como la Ley Federal de Austeridad, el Padrón de Integridad Empresarial, el programa de Alertadores de Corrupción, porque el informe abarca hasta agosto de 2019.
La presidenta de Transparencia Internacional, Delia Ferreira, destacó que los países en los que dinero privado financian a los partidos políticos deben poner atención a su poder corruptor y a su influencia en los sistemas políticos.


